La Defensoría del Pueblo busca ratificar un Protocolo Facultativo contra la tortura.
Le disgusta recordar ese pasaje de su vida, pero Daniel (nombre protegido), dice que esa etapa fue la peor de su vida.
Veinte días permaneció encerrado en la Penitenciaría del Litoral por un problema de celulares robados. “Yo trabajaba vendiendo líneas y celulares, pero un amigo estaba metido en algo ilegal y me acusó sin tener culpa de nada”, refirió.
A pesar de que fueron solo 20 días y que ya pasaron más de dos años, los traumas psicológicos lo atormentan.
“Fue una tortura estar en la cárcel, no puedes dormir, comer, caminar, ni ir al baño tranquilo”, dijo Daniel, quien prefiere morir antes de regresar .
Marco Pacheco, comisionado de la Defensoría del Pueblo en Guayaquil consideró que casos como el de Daniel se repiten a diario y se trata del tipo de tortura más frecuente en el país.
Por eso la Defensoría, la fundación para la rehabilitación integral de víctimas de la violencia (Priva) y entidades universitarias y colegios de profesionales recogen desde el pasado martes, firmas para ratificar un Protocolo Facultativo que busca prevenir la tortura en el país. El documento, denominado Protocolo Facultativo de la Convención Contra la Tortura, se firmó el 24 de mayo del 2007 y debe ser ratificado con las firmas el próximo 12 de noviembre en la ciudad de Quito.
Sin embargo, el proyecto empezó a gestarse en la década de los ochenta, cuando se propuso el establecimiento de visitas periódicas a los lugares de detención, por considerar que las personas que se encuentren detenidas, privadas de la libertad o bajo custodia son vulnerables a este tipo de abusos.
No obstante, Pacheco advirtió que la tortura física no ha desaparecido en el Ecuador.
El funcionario lamentó que, aunque no existan estadísticas reales de torturas en los últimos años, esta practica se sigue dando con frecuencia.
“La tortura física se da en los hogares con problemas intrafamiliares o en situación de abuso extremo”, indicó Pacheco, quien atribuyó la falta de cifras al temor de las víctimas en denunciar los maltratos.
Pacheco explicó que las víctimas de maltratos físicos, en su mayoría son menores de edad y mujeres que son fácilmente manejables por los agresores.
Otra causa de la falta de casos denunciados -dice Pacheco- es la revictimización de los afectados. “Una vez que paran las torturas la víctima trata de no recordarlo y desconfían del mismo sistema”, lamentó.
Comisiones
Pacheco adelantó que una vez que se ratifique el convenio se crearán comisiones integradas por expertos en derechos humanos de asociaciones independientes para que visiten los cuarteles, cárceles o lugares en los que exista algún indicio de abuso físico o sicológico.
“No es necesario que exista una denuncia con nombres o datos completos del afectado”, sostuvo Pacheco, quien informó que esta comisión tendrá acceso irrestricto e ilimitado a cualquier lugar donde existan sospechas de que se cometan abusos físicos o sicológicos.
Francisco Banchón, experto en derechos humanos y ex director de la Penitenciaría del Litoral, aseguró que en las cárceles del país se vulneran los derechos humanos.
“El Gobierno sabe lo que pasa en los reclusorios y está trabajando, pero aún falta mucho para un trato humanitario”, sostuvo Banchón, quien lamentó que los ciudadanos también sean víctimas de abusos.
“Muchas veces somos víctimas de torturas sicológicas sin saberlo”, dijo Banchón, y también denunció excesos en los castigos militares a cadetes. “Es una tortura física que los militares saquen a trotar a los cadetes después de la hora de almuerzo”, dijo el ex director penitenciario y recordó que ya hubo casos de lesiones graves por excesos en ejercicios físicos.
DENUNCIAS: Últimos casos
2007, septiembre
Varios padres acusaron a los instructores de la Escuela Superior de la Policía, en Quito, de maltratar física y psicológicamente a sus hijos.
2008, abril
Anatolia Vargas Acosta, madre de Pedro Santillán Vargas, denunció el 26 de abril, que su hijo fue torturado en la Policía Judicial.
2008, septiembre
La Comisión de la Verdad reveló la existencia de centros de tortura en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en los años ochenta.
MÁS DATOS: Campaña
Afiches y volantes
Desde el pasado martes en universidades, fiscalías, barrios populares y cárceles la Defensoría entrega afiches y volantes de la campaña Por un Ecuador Sin Tortura.
Videos
Dos videos fueron preparados por la Defensoría para ser transmitidos por los medios televisivos para apoyar a la campaña. El contenido busca sensibilizar a los televidentes.