No es una advenediza ni mucho menos. Nace hace veinte años en Salinas. En aquel entonces se llamaba La Cabaña, pero ya servían allá aquellas patatas de buen tamaño con salsas insólitas. En realidad el menú no ha cambiado tanto, se ha ido paulatinamente perfeccionando. Siguen con la carne en palito, manteniendo unos de los mejores arroces con menestra de la ciudad, una tremenda sopa marinera. El nombre actual nacerá cuando un cliente, frente a los enormes tubérculos, exclamara: “¡Qué bestia de papas!”.
En realidad hay una hermosa ilusión óptica, pues son dos papas de buen tamaño unidas de un modo casi invisible, cubiertas por las diversas salsas que culminan el sabroso engaño. La idea es genial, aunque sencilla. Podría tener éxito en cualquier parte del mundo. Se usa la mejor mantequilla para las salsas, la de Ricardo Moreira.
El menú, con lujosa presentación; el ambiente, con una parte del restaurante por donde entra aire del exterior, permite a los fumadores coronar su almuerzo, su cena, con un buen tabaco, un expreso: todo ha sido pensado con elegancia y sobriedad. En cuanto a la dama que lleva la batuta y dirige la empresa, Roser Guzmán, tiene la clase innata, el don de gente, el amor al trabajo bien hecho que distingue a los grandes profesionales. Hubo aquí visión, intuición de aquella que las mujeres poseen el secreto.
Las papas bestias cuestan solo $ 5, constituyen un plato fuerte. Hay diez variedades con salsas ingeniosas en las que encontrarán ingredientes como queso crema, jamón de pierna, champiñones, tocino, quesos de diversos tipos, vino blanco, pimiento, atún, huevos fritos, fritada, chicharrón, mote (tenía que ser la papa cuencana), anchoas, queso gruyère, lechuga, chorizo, corvina, camarones, mejillones, almejas, calamares (la papa marinera). Pueden también armar su propia papa escogiendo los ingredientes según su gusto.
Desde luego no estarán condenados a la pura papa. Pueden saborear bife de chorizo argentino, a $ 12 (sin cocinarlo mucho, por favor, siendo el medio punto el único decente si no quieren llegar a ¼). Si prefieren la carne muy cocida, coman pollo con puré ($ 6) y chuletas de cerdo a la parrilla ($ 7). Es famoso el arroz con mariscos, también lo son los raviolones rellenos con espinaca, ricotta, mozzarella y yema fresca. Por $ 5 tendrán un súper arroz con menestra, patacones y carne.
En ciertos horarios de la tarde pueden preferir sándwiches. Recomiendo el bestia sándwich (con jamón serrano, provolone, pavo, salsa de albahaca, lechuga y tomate). Mientras esperan sus platos, denle un vistazo al piqueo: maduro con queso, empanadas, croquetas, tortilla de papa con tocino, patacones, camarones apanados. Entre los postres, el helado de dulce de higos con salsa de caramelo y barquillo es mi predilecto, pero pueden darle una probadita a la torta mojada de chocolate (todos los postres están a $ 3,50).
Los vinos (como una docena) oscilan entre $ 16 y $ 22, siendo la excepción el Montes Alpha ($ 48). Son precios muy razonables. No se trata de lucrar con los licores. La botella de Chivas Regal está facturada en $ 95, una botella de champaña chilena en $ 16. El sector es seguro, hay facilidades de estacionamiento, servicio atento. El lugar es definitivamente recomendable. Acaba de ser premiado por los lectores de La Revista en su concurso Sabor 2008.
La Papa Bestia, c.c. Aventura Plaza, local 1, Las Monjas y Carlos Julio Arosemena. Telf.: 222-1912.