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Edición del DOMINGO 2 de Noviembre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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La impulsora del ballet en la ciudad
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Inge Bruckman de Hollihan no solo es una bailarina consagrada. También un pilar fundamental en el desarrollo del ballet en la ciudad. Fundó la primera escuela que tuvo Guayaquil, la de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo del Guayas (CCNG), impartió clases privadas y fundó su propia escuela, en 1948.

Pero no quedó satisfecha. En agosto de 1966 con once voluntarias, lideradas por ella, impulsó la creación de la Sociedad Femenina de Cultura, que abrió escuelas de formación artística. La de ballet lleva ahora su nombre.

Las voluntarias previeron la necesidad de crear un lugar donde se fomentara el arte y se generarán presentaciones culturales. La falta de espacios para eventos de este tipo las hizo soñar con la construcción de un teatro para la ciudad. Y lo hicieron realidad.

Gracias a gestiones consiguieron que el Municipio les donara el terreno y, con apoyo de la empresa privada, construyeron la edificación.

“Fue un trabajo de hormiga, visitamos cientos de casas particulares", recuerda ella, con ese acento alemán que aún conserva.

Inge fue presidenta de la Sociedad Femenina de Cultura, ahora convertida en fundación, en 1976.

Por su labor fue declarada presidenta honoraria, pero este año –por pedido de las integrantes- volvió a estas funciones.  "Creí que era el momento de meter el hombro y aquí estoy, estamos caminando con paso firme”.

Inge comparte el directorio con Éricka Rabascal y María Victoria de Mangia, vicepresidentas;  Hannelore de Pries, tesorera; Carmen de Valle, secretaria;  Mirna Minuche, protesorera y síndica, y otras voluntarias que integran las diez comisiones de la fundación.

A sus 81 años, no tiene pensado alejarse del ballet ni del fomento a la cultura.

“Cada loco con su tema. Mientras Dios me dé aliento y movimiento seguiré aquí dando todo de mí”.


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