La Comisión Nacional de los Derechos Humanos solicitó este domingo al Senado hacer los cambios necesarios en las leyes para que los policías no interroguen a los inmigrantes sobre su estado legal cuando presenten denuncias por delitos.
La comisión informó en un comunicado que busca facilitar las denuncias de delitos, abuso o extorsión a los inmigrantes indocumentados en México.
En una carta dirigida al Senado, la comisión solicitó para los inmigrantes que se privilegie su estatus de víctimas de delito, independientemente de su situación migratoria.
Actualmente el artículo 67 de la Ley General de Población señala que la policía debe pedir a los extranjeros una prueba de que se encuentran en el país de forma legal antes de que les puedan brindar cualquier servicio. La comisión señaló esta ley como una política represora y limitativa.
Miles de inmigrantes centroamericanos cruzan por México cada año en su intento por llegar a Estados Unidos, pero muchos de ellos dicen ser robados, atacados o amenazados por dinero, algunas veces por traficantes y otras por la policía misma.
México se ha convertido en un escenario propicio para las más penosas violaciones a los derechos de los migrantes escribió el presidente de la comisión José Luis Soberanes.
El julio México anuló las sanciones penales por permanecer en el país ilegalmente. La inmigración ilegal es ahora una falta administrativa que puede ser reparada con fianzas, en comparación con las condenas de entre uno y 10 años en prisión que se estipulaban antes.
Los defensores de esta media argumentaron que el trato a los inmigrantes en México demerita sus demandas para un trato mejor de los indocumentados Mexicanos en Estados Unidos.
La comisión expresó su beneplácito por la reforma de julio y señaló que con ella se cancelan oportunidades para la corrupción, la delincuencia y la violación sistemática de los derechos humanos de los migrantes, pero subrayó que es importante que en ese afán de evolución legislativa, se permita el acceso a la justicia a todos aquellos migrantes carentes de documentos
En octubre, un pequeño pueblo del centro de México se reveló contra los abusos a un grupo de centroamericanos secuestrados por traficantes, presuntamente coludidos con la policía, ocasionando disturbios en defensa de los inmigrantes.