- NOV. 02, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Las tres personas encargadas del área de boletería de la cooperativa Rutas Portovejenses no podían atender a la gran cantidad de gente que pretendía viajar a Manabí.
Desde las 06:00 de ayer, miles de personas salieron de la ciudad a disfrutar de este feriado.
Esperar hasta tres horas para comprar un boleto en las ventanillas de las cooperativas interprovinciales, del terminal terrestre de Guayaquil, fue el esfuerzo que miles de viajeros hicieron ayer para salir de la ciudad en este feriado.
Maritza Vélez, de 38 años, tendió, desde las 07:00, una sábana para acostarse mientras esperaba junto a su familia la salida, a las 13:00, del bus de la cooperativa Reina del Camino. Ella viajaba a Portoviejo.
Vélez solo fue una de las personas que llegó temprano en la mañana para comprar pasaje.
María Arenea, de 73 años, pasaba por algo similar. Ella esperaba sentada sobre su maleta mientras su nieta Priscila Martínez, de 15 años, compraba el tique en Coactur, que va a los principales cantones de Manabí. “Tenemos que esperar, vamos a viajar para ver a mis papás y mis hermanos”, señaló.
La visita a la tumba de los difuntos, reencontrarse con familiares y disfrutar de unas vacaciones fueron los motivos más mencionados por los viajeros.
Los destinos más solicitados para viajar eran los de la provincia de Manabí. Por ello, los pasajeros debían esperar horas para acceder a un boleto. Quienes llegaban a las 11:00 encontraban largas filas.
Mercy Franco, de 26 años, esperó de pie cerca de una hora, con su hija de ocho meses en brazos, mientras su esposo y su hijo buscaban una cooperativa para conseguir los boletos a Jipijapa, en Manabí.
La extensa columna que había frente a la cooperativa Coactur la hizo pensar en que podría desistir. “Yo no creo que viajemos”, dijo y manifestó que le daría pena no visitar a su suegra, a quien no había visto desde hace un año.
Algo similar le sucedió a Ángel Ávila, de 50 años, pero dijo que de todas formas viajaría, pues reunirse con su familia es una costumbre especial en el Día de los fieles Difuntos.
Otros destinos de la Costa también tuvieron acogida, entre ellos El Oro y Santa Elena.
Según Luis Cedillo, boletero de Rutas Orenses, entre el pasado viernes y la mañana de ayer más de tres mil personas utilizaron esta cooperativa para viajar a la provincia de El Oro.
El alto número de pasajeros solicitando atención obligó a Yadira Chinchagua, de 25 años, vigilante de seguridad de la Cooperativa Libertad Peninsular (CLP), a ayudar a vender boletos mientras exigía que se respete el orden de la fila.
Miguel Zambrano, vendedor de boletos de la CLP, señaló que el viernes enviaban buses cada cinco minutos rumbo a Salinas y Libertad y que ayer tuvieron que aumentar la frecuencia de salidas cada tres minutos.
Por su parte, los vendedores ubicados dentro de la terminal y en los andenes de salida comentaron que las ventas han sido iguales a las de los últimos feriados, pero menores a las de otros años.