Bolivia.
El presidente Evo Morales suspendió ayer todas las actividades en Bolivia de la DEA (agencia antidrogas de Estados Unidos) al acusarla de haber promovido un “golpe civil” de derecha en septiembre.
“A partir de hoy se suspende de manera indefinida cualquier actividad de la DEA norteamericana”, afirmó el gobernante en el poblado de Chimoré.
Morales dijo que “personal de la DEA apoyó actividades del golpe de Estado fallido en Bolivia”, en referencia a las violentas protestas que realizaron en septiembre pasado representantes de derecha y autoridades en Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca. “Lamento informar que en los últimos días, en los últimos meses, la DEA ha tenido participación política (...) en una conspiración contra el gobierno nacional”, indicó el Mandatario.
Morales no precisó si luego ordenará la expulsión de la DEA, cuyas labores suspendidas corresponden a financiación y labores de inteligencia contra el narcotráfico.
Según el Mandatario, “existieron agentes de la DEA que realizaban espionaje político” y agregó que esa oficina “financió a cívicos con el objetivo de sabotear aeropuertos en el oriente boliviano”.