Las energías alternativas, como la eólica y la solar, se enfrentan a nuevos y considerables retos debido a la congelación de créditos y el desplome de los precios del petróleo y el gas.
En meses recientes, las acciones de compañías de energía alternativa han caído aún más drásticamente que el resto del mercado bursátil. Los problemas de las instituciones financieras han generado temores de que el capital de inversión para grandes proyectos de energía renovable se volverá más limitado.
A sus partidarios les preocupa que si continúa la caída de los precios del petróleo y el gas, disminuirá el incentivo para que los servicios públicos y los consumidores compren energía renovable. Eso es lo que sucedió en los 80, cuando una década de avances en la energía alternativa se vino abajo en medio de la caída de los precios de los combustibles convencionales.
“Todos están impactados por cómo va a ser el nuevo mundo”, dijo V. John White, director ejecutivo del Centro para el Rendimiento Energético y la Tecnología Renovable, grupo de promoción de ideas, en California. “Los proyectos de energía renovable y las nuevas tecnologías definitivamente están en peligro debido a su intensidad de capital”.
Después de años de rápido crecimiento, la repentina aparición de obstáculos significa que la industria de la energía renovable tendrá que depender mucho más de subsidios, mandatos y financiamiento de investigación por parte del Gobierno.
John Woolard, director ejecutivo de la compañía solar BrightSource Energy, dijo que creía que el futuro a largo plazo de la energía renovable aún era prometedor, aunque “en este momento estamos frente a mercados de capital tumultuosos e impredecibles”.
El financiamiento de capital de riesgo para algunos proyectos solares avanzados y para biocombustibles experimentalesse está acabando, de acuerdo con analistas.
Por lo menos dos compañías de energía eólica han tenido que posponer proyectos. Otros de etanol de maíz han sido aplazados en Iowa y Oklahoma desde septiembre, y el operador de una planta en Ohio solicitó la protección por bancarrota a mediados de octubre.
Tesla Motors, el fabricante de autos impulsados con baterías, anunció que se había visto obligado a retrasar la producción del Model S (su sedán eléctrico), cerrar dos oficinas y despedir a empleados.
Los analistas de inversiones dicen que las ofertas de acciones de compañías de energía limpia en los mercados globales han disminuído marcadamente desde la primavera, y que el año completo podría ascender a menos de la mitad del récord de 25.400 millones de dólares del 2007.
Este año, en todo el mundo el financiamiento para nuevas construcciones de proyectos eólicos, solares, de biocombustibles y otros tipos de energía alternativa cayó de 23.200 millones de dólares, en el segundo trimestre, a 17.800 millones en el tercero, de acuerdo con New Energy Finance, firma investigadora londinense. Se espera que la caída sea más marcada para el cuarto trimestre y el año próximo.
La inversión total mundial en energías renovables creció de 33.400 millones de dólares, en el 2004, a 148.400 millones, el año pasado, de acuerdo con Ethan Zindler, director de investigación norteamericana en New Energy Finance. Este año, señaló, el impulso ascendente se ha detenido y es probable que la inversión total del 2008 sea menor que la del 2007.
En los 70, los altos precios de los combustibles fósiles provocaron un incremento en el interés por los renovables. Cuando los precios del petróleo colapsaron en los 80, el mercado de la energía renovable también lo hizo. El Congreso eliminó los créditos fiscales para la energía solar, el etanol no pudo competir con la gasolina barata y el auge en las granjas eólicas de California no logró imponerse.
Los expertos afirman que las principales interrogantes que enfrentan los renovables actualmente es cuánto tiempo estará limitado el crédito y qué tanto caerán los precios del petróleo y el gas natural.