- NOV. 02, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Julio Baquerizo, biólogo de la Fundación Ecológica Rescate Jambelí, argumenta que la caza en general, pero sobre todo por la forma de capturar a los monos araña, es lo que contribuye a que la especie esté en peligro de extinción.
“El cazador mata a la madre para obtener a su cría. Un cazador tendría que tener una buena puntería para dispararle a la madre y no a su pequeño”, refiere el biólogo.
De ahí que en muchos casos la cría se cae y, si sobrevive, al no ser alimentada con la leche de su madre, igual muere.
Advierte a los compradores que los cazadores, antes de capturar a uno de estos pequeños, matan a diez primates.
Según el biólogo Diego Tirira, hay registros que indican que en 1740 numerosos individuos de esta especie habitaron las provincias de Guayas y Los Ríos. Sin embargo, la población del mono araña en estas zonas desapareció hace 70 años.
Esto debido a la tala de árboles y a la caza. Por su gran tamaño y lo apetecible de su carne se lo considera como uno de los primates más buscados.
Tirira explica además que estudios recientes, realizados entre el 2003 y el 2007, revelan que la población del mono araña continúa disminuyendo en su hábitat natural.
Actualmente se los encuentra en el suroriente de Esmeraldas, en Cotacachi-Cayapas.