Embajadora de Estados Unidos asegura que su país seguirá con planes de colaboración.
El comandante de la Policía, general Jaime Hurtado, negó ayer que esa entidad esté involucrada en la entrega de información a la CIA, como lo aseguró el ministro de Defensa, Javier Ponce, basándose en un informe de la Comisión para la Investigación de los Servicios de Inteligencia Militares y Policiales.
Pese a ello, dijo que tomará medidas en caso de encontrar responsables.
Hurtado admitió que grupos especiales de la Policía, entre ellos los dedicados a operativos antinarcóticos, mantienen colaboración con entidades policiales de otros países, especialmente con el Departamento Antinarcóticos de Estados Unidos. “Que la Policía esté participando directamente entregando información... no tengo el informe en mis manos, pero en caso de que haya responsabilidades, se aplicarán nuestros reglamentos”, aseguró.
Las conclusiones del documento apuntan a que la Unidad de Investigaciones Especiales (UIES) estaba “financiada y controlada por la Embajada” de EE.UU. y que militares ecuatorianos actuaron por su cuenta “para ocultar información, hacer desaparecer evidencias, confundir al poder político”, en algunos casos sobre la incursión y ataque de militares colombianos a la región de Angostura en territorio ecuatoriano en marzo pasado.
Según el informe, los agentes de la UIES eran reclutados y recibían remuneración directa de la Embajada estadounidense. Esa unidad recibió $ 120.000 y $ 700.000 anuales para gastos operacionales, además de $ 1,4 millones en infraestructura, capacitación, equipos, vehículos y comunicaciones, la mayor parte de la legación de EE.UU.
La embajadora de ese país, Heather Hodges, dijo que no va a comentar sobre temas de inteligencia, aunque dijo que hay trabajo con los militares, con la Policía, para fines importantes como la seguridad de los dos países, por lo que dijo que esa tarea va a seguir adelante.
“Los Estados Unidos han tenido una transparente cooperación con Ecuador, que involucra a las Fuerzas Armadas en capacitación, ejercicios militares, equipamiento y tecnología para detectar drogas”, dijo.
El informe de la Comisión emitió once recomendaciones, entre las que pide reestructurar la Dirección General de Inteligencia de la Policía y las Unidades de Inteligencia Militar.
Por ello, el jueves pasado, el ministro de Defensa, Javier Ponce, solicitó que sean separados de los servicios de inteligencia todos los miembros que mantuvieron una relación directa con la acción del coronel Mario Pazmiño, ex director de inteligencia y acusado de ocultar información del ecuatoriano Franklin Aisalla y sus nexos con las FARC.