Después de que Chicago se convirtiera en escenario para que Charlize Theron alzara un Oscar, y de que Moulin rouge sirviera como enganche de relanzamiento para una Nicole Kidman, ex de Tom Cruise; pocos han sido los musicales que tuvieron un espacio en la mente de los espectadores.
High School Musical 3: La graduación probablemente no sea el escenario para que alguno de sus actores pase a la lista de los nominados o los ganadores de la estatuilla de oro de la Academia, pero es obvio y certero de que se quedará en la mente de sus jóvenes fanáticos.
Disney ha copado de teleseries juveniles su canal y abrirse campo en el ámbito cinematográfico es un logro. Un logro que desde antes de estrenarse tiene una cola de éxito generada por la combinación de full color, buen ritmo, exacerbación de sentimientos, moda juvenil y un Zac Efron revestido de los suspiros de miles de jovencitas.
Los seguidores de la serie no encontrarán nada nuevo en la pantalla grande, excepto la concreción de un primer beso. No hay secretos, no hay descubrimientos, no hay personajes relevantes nuevos; es simplemente la continuación o un buen final de historia. Tal como se lo imagina señor padre de familia, una película para que la disfruten sus niñas preadolescentes y para que usted la vea luego de una buena taza de café cargado.
Se reirá sin duda, recordará quizás pero no estará frente a una cinta memorable, al menos para usted.
Una plausible fotografía, buen encuadre, buen manejo de color, un par de buenos juegos de cámara y mucho baile.
Obviamente, no hay un guión maduramente concebido, pero resulta interesante el juego de los espejos de la puesta en escena del musical.
Intertextualidad: un musical dentro de otro. Película con moraleja: la mejor época es la etapa de los estudios del colegio secundario.
High School Musical 3: La Graduación
DIRECTOR Kenny Ortega
ORIGEN EE.UU.
INTÉRPRETES Zac Efron, Vanessa Hudgens, Lucas Grabeel, Ashley Tisdale, Corbin Bleu y Monique Coleman.