Una cabalgata en la que participarán cien jinetes será parte de la celebración, desde las 15:00 de hoy.
Hoy comienzan los festejos por los 153 años de parroquialización de El Morro y se extenderán hasta el 9 de noviembre, fecha de su aniversario 153.
Su origen como asentamiento surgió en 1737. En 1835 fue declarado cantón y después de 22 años, el 9 de noviembre de 1855, en vista de la crisis económica de la zona, se decretó su supresión como cantón y su anexión a Guayaquil, según el libro de Pablo Lee, Historia de la iglesia de San Jacinto del Morro.
Hoy se realiza la cabalgata organizada por la Asociación de Ganaderos y Criadores de Caballos de la parroquia. El evento comenzará a las 15:00 con la participación de 100 jinetes que llegarán de otros cantones de Guayas. El recorrido partirá del malecón de Playas, recorrerá las principales calles y luego llegará a El Morro, donde habrá un pequeño rodeo.
Del 3 al 9 de noviembre se realizará la semana cultural escolar y habrá concursos de pintura en las escuelas, con temas alusivos a la fecha y a la historia y leyendas de El Morro. La premiación a los mejores trabajos será el 7 de noviembre en la sede social.
El lunes se realizará un pregón cívico por las calles de la parroquia, a las 16:00. En la noche se presentarán grupos folclóricos con bailes populares.
IGLESIA ANTIGUA
Pocos vestigios quedan de la época de los inicios de esta parroquia guayaquileña. Las casas antiguas no llegan a media docena y solo está en pie la iglesia colonial que data de hace más de 200 años, pero sus piezas antiguas han sido reemplazadas en parte por el cemento y el ladrillo; solo su fachada, en franco deterioro, es original.
Los morreños aún esperan que el Municipio de Guayaquil la restaure, como lo ha ofrecido desde hace más de tres años.
Esta parroquia tiene unos mil habitantes que realizan sus actividades entre Playas y Guayaquil. Es considerada como un atractivo turístico, con su iglesia colonial, el Cerro del Muerto, la Gruta de la Virgen, el pan de leña de Bonifacio Consuegra y las festividades de San Jacinto. Sus únicas vías adoquinadas son las que rodean la iglesia y el parque, y una casa comunal construida.