- NOV. 01, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Colombia.
El Ejército colombiano quedó esta semana en la picota tras la destitución de tres generales y otros 24 militares por violación de los derechos humanos, lo que fue aprovechado por la oposición para reclamar, una vez más, la renuncia del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
A los uniformados se les imputa responsabilidad “por acción u omisión” en la muerte de unos once jóvenes que habían desaparecido de sus hogares en un sector humilde del sur de Bogotá, y que fueron presentados como muertos en combate con el Ejército, presumiblemente para reclamar éxitos militares.
Con el fin de estimular la eficacia de la lucha contra la guerrilla, el gobierno implementó una política de incentivos y beneficios para los uniformados que mostraran mejores resultados, lo que para la oposición política es la causa de las violaciones.
Tras la poda, en el mando castrense se desató una ola de denuncias de casos similares en otras regiones, que señalan un centenar y medio de muertes, según parientes de las víctimas y de organizaciones no gubernamentales.
En tanto, la coronel Luz Marina Bustos podría ser la primera mujer en llegar al generalato en la fuerza pública colombiana, luego de que el gobierno la llamara al curso de altos estudios policiales.
La oficial, con 28 años en la Policía y madre de tres hijos, integra un grupo de 10 coroneles que fueron escogidos por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.