- OCT. 31, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
En el área oriental del océano Pacífico, donde capturan países como Ecuador, México y España, la tonelada se cotiza en 1.700 dólares, pero se teme una reducción como en el mercado asiático.
El precio del atún ha descendido en el área asiática, por ello se busca evitar un mayor impacto.
Empujados por los efectos que podría acarrear la crisis internacional, los principales países atuneros intentan aplicar medidas para salvaguardar a la industria de la caída de precios y proteger el recurso pesquero.
El tema de la cotización del producto genera inquietud por las primeras bajas registradas en el mercado externo en las últimas semanas, especialmente, en el continente asiático, donde la tonelada de atún tocó la barrera de los 1.400 dólares, es decir, 500 dólares menos que hace dos meses.
Varios países expresaron su preocupación sobre el tema durante la octava asamblea de la Organización Mundial de Atuneros Cerqueros (WTPO, por sus siglas en inglés), que culminó ayer en Guayaquil después de dos días de diálogos.
Por la mañana, las delegaciones discutieron opciones no solo para resguardar los precios del atún, sino para asumir medidas que promuevan la conservación de la reserva atunera, como prohibir el ingreso de nuevos barcos.
De hecho, el sector decidió declarar una moratoria para la construcción e incorporación de nuevas embarcaciones a la pesquería de atún en cerco y mantener la actual capacidad de pesca en los niveles que sean considerados sustentables.
La parte ecuatoriana sugirió la idea de aplicar un periodo de veda, como se ejecuta en el Pacífico Oriental, área de pesca a la que pertenece Ecuador. En un primer borrador se analizó la opción de una veda de 42 días para todos las embarcaciones de cerco, con el objetivo de mantener la sustentabilidad del recurso y, por consiguiente, la rentabilidad de la industria.
Kasuo Shima, delegado de Japón y presidente saliente de la WTPO, no concordó con la posibilidad de reducir la oferta de atún como alternativa para afrontar la caída de precios.
Además se habló de la necesidad de priorizar estudios sobre el uso de plantados (objetos que usan los pesqueros para atraer más atún de la especie barrilete) y su incidencia en la pesca atunera.
En tanto, la Cámara Ecuatoriana de Procesadores de Atún anunció la realización de un diagnóstico de la cadena de valor, con apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF). “Tenemos que ver ciertos aspectos para fortalecer la cadena, no solo en el procesamiento”, aseveró Mónica Maldonado, directora ejecutiva.
La Corporación efectuará un aporte de 76.000 dólares para el estudio del sector, mientras que la empresa privada deberá canalizar aportes logísticos.
Durante la cita de la WTPO –en la que participaron delegados de Japón, Panamá, España, Francia, Corea, Tailandia, Taiwán y Filipinas–, Roberto Aguirre, de Nirsa, fue designado presidente del organismo.