Jueves 30 de octubre del 2008 | 15:50 Internacionales

Liberado Lizcano luce ahora como otro hombre

AFP | CALI

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Desde un hospital en Cali, el ex congresista Óscar Tulio Lizcano, cautivo durante más de ocho años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), habla del doloroso proceso vivido mientras estuvo secuestrado.

Bebiendo agua con sal y comiendo ratones cocinados, sobrevivió al cautiverio el ex congresista colombiano Óscar Tulio Lizcano, quien se fugó de la guerrilla de las FARC gracias a la ayuda de su carcelero tras más de ocho años de secuestro, según narró este jueves.

En conferencia de prensa, Lizcano recordó también que logró superar la soledad y mantenerse cuerdo en la selva gracias a la lectura de poemas del uruguayo Mario Benedetti.

Lizcano, quien el domingo retornó a la libertad luego de tres días de penosa fuga en compañía de Wilson Bueno, alias "Isaza", a quien las FARC le habían encomendado su custodia, ofreció una conferencia de prensa en la clínica de la ciudad de Cali, donde está internado.

En la narración de sus días de cautiverio, dijo que durante muchos momentos los guerrilleros debieron soportar el cerco del ejército, lo que impedía el ingreso de alimentos al campamento ubicado en las selvas del departamento de Chocó.

"Hubo treinta días en que en esas marchas (eludiendo al Ejército) tomábamos agua con sal al desayuno, al almuerzo y a la comida, y eso ya me causaba vómito". "Algunos guerrilleros (...) cazaban unos ratoncitos, les quitaban la cabeza y la cola y se los comían. Había un guerrillero que por la noche en las botas me metía un ratón cocinado, que yo me lo comía", detalló.

La entrega de ese alimento era clandestina porque los rebeldes tenían prohibido hablarle, destacó el ex congresista de 63 años, quien indicó que tras recuperar su libertad lo único que quiere es "vivir minuto a minuto".

Para sobrevivir mentalmente, debido al aislamiento verbal en que lo mantuvieron durante su cautiverio, Lizcano, además de echarle mano a los poemas de Benedetti, impartió "clases" a los árboles que bautizó con nombres propios simulando que eran estudiantes.

"Era lo único que me daba aliento y me hizo romper la soledad", recordó con voz entrecortada en medio del asomo de lágrimas en sus ojos.

Tras agradecer a "Isaza" el haberlo sacado vivo del cautiverio, afirmó que fue el insurgente quien tomó la decisión "unilateral" de fugarse en su compañía, presionado por el hambre debida al cerco del Ejército, insistió.

Le debe su vida a "Isaza"

Prometió que no "abandonará" al guerrillero porque "a él le debo esta felicidad de estar nuevamente con mi familia", mirando a su esposa Martha y a sus dos hijos, quienes lo acompañaron en la conferencia de prensa, en la que en varias ocasiones no pudo contener el llanto.

Recordó que durante los tres días que duró la fuga escapando de "unos 30 guerrilleros que nos perseguían como sabuesos", el insurgente fue quien lo "sacó vivo", porque debió cargarlo el último día porque ya no podía caminar, dijo.

"A la segunda noche ya empecé a arrastrar las piernas. El cuerpo no me daba pero mentalmente yo quería salir", indicó, tras señalar que cuando alcanzaron la libertad le dijo a "Isaza": "amigos para siempre porque usted me salvó la vida".

La huida debieron realizarla al amparo de la noche, para evitar ser descubiertos, y en el día se ocultaban.

"Un día me dijo que no respirara tan fuerte porque nos podían escuchar". En la noche me advirtió que no podía pisar una rama seca porque hacía ruido y nos descubrían. Tampoco podíamos pisar una piedra mojada porque quedaba la huella", agregó tras destacar la "inteligencia" de su compañero de fuga.

Diálogo para seguir con el rescate

Lizcano llamó al país y al gobierno a "no dejar solos" a los demás secuestrados, que dijo se están "pudriendo" en la selva, en referencia a los dos políticos y 26 policías y militares que aún quedan en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), que pretende canjearlos por unos 500 rebeldes presos.

Acusó a las FARC de "indolentes" y dijo que son "nuestros enemigos", al tiempo que aseguró que "han sido duramente golpeadas". "Tapar el sol con la mano es imposible", anotó al respecto.

"Ellos han reducido su capacidad militar, pero estoy convencido que es el diálogo para buscar una salida, no creo que pueda haber una derrota militar total de la guerrilla", concluyó.

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