Países de la región creen que España debe llevar sus propuestas y debaten el papel del FMI.
La XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España y Portugal, se inició anoche en San Salvador con la crisis económica como telón de fondo, que amenaza con eclipsar el tema de la reunión de este año, consagrada a “la juventud y el desarrollo”.
El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, aseguró que la actual es “una crisis grave, inédita, que supera en complejidad a la crisis de la década de los años treinta”, pero dio un mensaje de confianza y dijo que Latinoamérica “está mejor preparada que nunca”.
La canciller salvadoreña Marisol Argueta aseguró que de la Cumbre saldrá una posición conjunta sobre la crisis financiera internacional, la cual, para el presidente salvadoreño Elías Antonio Saca, debe ser llevada por España, en nombre de la comunidad iberoamericana, a la cita de Washington.
El canciller español Miguel Ángel Moratinos dijo que existe “consenso de los cancilleres de que la cumbre se posicione y mande un mensaje unido, claro, coherente y firme” a la comunidad internacional sobre su posición ante la crisis “exógena”, porque no ha surgido en América Latina.
Para ello, los cancilleres iberoamericanos designaron un grupo que elaborará un borrador de la declaración de los jefes de Estado y gobierno.
El retorno del FMI
El fantasma de la recesión en el mundo desarrollado, que afectará a América Latina por la baja en los precios de materias primas, reducción de ingresos fiscales, caída de remesas y turismo o problemas de crédito, podría suponer el retorno a la escena regional de la denostada banca multilateral.
Con reservas de 460.000 millones de dólares en la región, la falta de liquidez internacional ya ha obligado a países como Brasil y México a echar mano de sus reservas y pensar en recurrir al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o a los otrora denostados Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM).
El tema estará en el tapete en la Cumbre, en la cual algunos mandatarios han anticipado que se disponen a proponer una participación más activa de estos organismos multilaterales, particularmente del Fondo Monetario Internacional.
El FMI ya ha prestado atención durante esta crisis a países de Europa del este y Asia, pero para muchos países de América Latina que le cerraron en los últimos años las puertas en las narices, particularmente Argentina, Venezuela y Ecuador, un retorno de la banca multilateral a la región se presenta como una alternativa dolorosa.
El presidente español José Rodríguez Zapatero y el secretario de la Comunidad Iberoamericana, el uruguayo Enrique Iglesias, creen necesario el relanzamiento del papel de los organismos financieros multilaterales para afrontar la crisis.
Zapatero defiende la idea de que el FMI se responsabilice en una estrategia de “extender y promover una regulación general de la supervisión del sistema financiero” mundial.
APUNTES: Los otros temas
Juventud y Desarrollo
Los mandatarios iberoamericanos firmarán una declaración y el Compromiso de San Salvador para la Juventud y el Desarrollo, para dar oportunidades e insertar en el mercado laboral a los jóvenes de la región, los más afectados por el desempleo, la marginación y la violencia.
Otras resoluciones
Rechazo al embargo a Cuba, apoyo a Argentina en su reclamo al Reino Unido por las islas Malvinas y respaldo al “fortalecimiento de la democracia y el diálogo político” en Bolivia.
Compromiso
La cantante colombiana Shakira pedirá a los gobernantes de Latinoamérica “cumplir su compromiso de colocar el desarrollo infantil temprano en lo más alto de sus prioridades” políticas.
Ausencias
No asisten los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez, que alegó que debía quedarse en su país por la crisis y el de Venezuela, Hugo Chávez, quien denunció un supuesto complot para asesinarlo, ni Raúl Castro, que solo envió a su embajador en Brasil.