Jueves 30 de octubre del 2008 | 12:05 Vida

División de criterios

Frente a la nueva disposición del Vaticano, hay divición de criterios entre los grupos de homosexuales y el resto de la población.

"Eso es puro racismo, la típica obsesión homofóbica de la jerarquía eclesiástica", reaccionó Franco Grillini, presidente de la asociación homosexual italiana, Gaynet. "La orientación sexual de un sacerdote debería ser irrelevante ya que la iglesia lo que exige es castidad. Una medida así contribuye sólo a alimentar la exclusión", agregó.

Para algunos el deseo de alejar la cultura gay de los seminarios, donde se ha manifestado ese fenómeno, termina por esconder el problema sin resolverlo.

Por su parte, otra asociación italiana de homosexuales, Arcigay, se ofreció como asesor para detectar a los homosexuales latentes en un comunicado divulgado a la prensa.

"Si el problema existe en los seminarios, también está entre los sacerdotes consagrados. Nos ofrecemos a ayudar a reconocer a todos los homosexuales que se refugian en el Vaticano. Los palacios sagrados van a temblar", anunciaron con tono provocador.

"La homosexualidad aún si no se practica es una desviación, una irregularidad, una herida", reiteró el cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la congregación vaticana para la educación.


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