Una cantidad suficiente de ejercicio vigoroso puede reducir hasta un 30 por ciento el riesgo de cáncer de mama en las mujeres saludables mayores, informaron investigadores.
Un estudio sobre más de 30.000 mujeres posmenopáusicas mostró que la actividad extenuante, desde trabajos en el hogar como fregar los pisos hasta correr, protegía a las mujeres contra el cáncer de pecho, aún a aquellas que no correrían más riesgo de desarrollar la condición, dijeron los expertos.
El efecto fue más claro en las pacientes delgadas.
"Sabemos que tener sobrepeso coloca a las mujeres en mayor riesgo de padecer cáncer mamario", dijo Michael Leitzmann, quien dirigió el estudio trabajando para el Instituto Nacional del Cáncer, que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
"Lo que nuestro estudio demuestra es que aún entre las mujeres sin mayor riesgo, si (ellas) realizan ejercicio pueden obtener cierto beneficio", manifestó Leitzmann.
Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer, los tumores mamarios son la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres en todo el mundo.
La entidad estima que alrededor de 465.000 mujeres murieron en el 2007 como consecuencia de la enfermedad a nivel mundial y que se diagnosticaron 1,3 millones de casos nuevos.
Una serie de estudios mostraron que el ejercicio regular extenuante puede ayudar a las personas a evitar la enfermedad cardíaca, el cáncer y otras condiciones.
Leitzmann y sus colegas usaron cuestionarios para determinar con cuánta frecuencia las mujeres ejercitaban vigorosamente. Todas eran saludables cuando comenzó el estudio.
Después de 11 años, los investigadores hallaron que en general las voluntarias que ejercitaban más eran un 13 por ciento menos propensas a haber desarrollado cáncer de pecho.
La baja en el riesgo fue incluso mayor, del 30 por ciento, cuando los expertos compararon sólo a las mujeres de peso normal, dijo Leitzmann, que actualmente trabaja en el Hospital Universitario de Regensburgo, en Alemania.
"La relación fue mucho más fuerte entre las mujeres más delgadas", añadió.
Sorprendentemente, la actividad no vigorosa, como el trabajo hogareño liviano, caminar y hacer gimnasia leve no pareció ofrecer ninguna protección contra el cáncer de mama, indicó el equipo en la revista BioMed Centrals Breast Cancer Research.
Los investigadores no observaron porqué el ejercicio ayudaría, pero Leitzmann señaló que otros estudios han demostrado que la actividad disminuye los niveles de estrógeno, un factor de riesgo conocido de la enfermedad, y protege al sistema inmune general del organismo.