Un nuevo sismo de magnitud 6,2 se produjo este miércoles en Pakistán a las 16:32 locales (11:32 GMT), a unos sesenta kilómetros de la ciudad de Quetta, anunció el Instituto Geofísico de Estados Unidos (USGS).
El epicentro del sismo se situó a 58km al noreste de Quetta y a 205 km de la ciudad afgana de Kandahar, precisa el USGS. Este terremoto tuvo lugar tras otro poderoso sismo de 6,4 a primera hora del miércoles en la misma región, que dejó 160 muertos y miles de damnificados, según un balance preliminar.
Para medir la potencia de un sismo, el USGS utiliza la "magnitud de momento" (Mw), que está directamente vinculada a los parámetros del sismo (superficie y cantidad de deslizamiento sobre la falla). En esta escala abierta, un sismo de al menos 6 es considerado fuerte.
El terremoto de magnitud 6,4, según el Instituto de Geofísica de Estados Unidos, se produjo a las 05:10 locales (23:10 GMT del martes). Su epicentro fue localizado a unos 70 km al noreste de Quetta y a 185 km al sudeste de Kandahar.
El temblor devastó varios pueblos de la región de Ziarat, una localidad ubicada en las colinas de la provincia de Baluchistán, cercanas a la frontera con Afganistán.
Los servicios de sismología de Pakistán evaluaron la magnitud del temblor en 6,5 puntos en la escala abierta de Richter.
La mayoría de las víctimas vivían en esos pueblos de relieve irregular, a unos 50 km al este de Quetta, capital de la provincia. El temblor sorprendió a los habitantes al alba, cuando todavía dormían.
Las viviendas, de barro, se derrumbaron tras los deslizamientos de tierra provocados por el sismo. "Unas 160 personas murieron", declaró un portavoz de un ministro provincial, Zamarak Jan. "Unas 6.000 personas perdieron sus casas", añadió, antes de indicar que había recabado esas informaciones entre los vecinos de la zona siniestrada.
Al menos ocho pueblos de los alrededores de Ziarat sufrieron daños, y uno de ellos quedó completamente destruido, según Qassem Kakar, un responsable de la Policía local, contactado por teléfono.
Las autoridades locales estimaron que el balance aumentará y pidieron la ayuda de equipos médicos y de socorristas. "Hay gente atrapada bajo los escombros. Un centenar de personas están heridas", indicó un responsable de la policía de Ziarat, Mohammed Ghaiyas.
El gobierno envió a unos 250 soldados y dos helicópteros del ejército a Ziarat para participar en las tareas de rescate.
"La destrucción ha sido importante. La gente necesita ayuda inmediata", declaró el coronel Mohammad Babar, luego de un vuelo de reconocimiento por la zona.
Tiendas de campaña, mantas y alimentos, así como equipos médicos, empezaron a llegar a Ziarat, refirió el jefe de los servicios encargados de la gestión de situaciones de emergencia, el general retirado Faruq Ahmed.
"Dos hospitales militares de campaña y tres aviones de transporte C-130 están preparados" para ir a la zona, añadió.
Varios inmuebles se derrumbaron en Ziarat y se cortaron las comunicaciones.
El sismo, seguido de varias réplicas durante el día, provocó escenas de pánico en las calles de Quetta, donde los habitantes salieron a las calles y se reagruparon, envueltos en mantas para protegerse del frío matinal.
El temblor también fue sentido en la provincia afgana de Kandahar (sur), donde no se señalaron víctimas.
Pakistán es escenario frecuente de sismos. Uno de los más graves, de una magnitud de 7,6 se produjo el 8 de octubre de 2005 en el norte del país, en la región himalaya de Cachemira, y causó 74.000 muertos y 3,5 millones de desamparados.