Estados Unidos redujo este miércoles su principal tasa de interés, mientras se espera que Japón y Europa tomen medidas similares, lo que generó euforia en las bolsas asiáticas y del Viejo Continente, pero solamente cautela en Wall Street.
La Reserva Federal (Fed) estadounidense anunció una reducción de su tasa directriz en 0,5 puntos porcentuales a 1,0%, una medida esperada por los analistas, que la lleva a un nivel históricamente bajo, ya en vigor de junio de 2003 a junio de 2004.
"El ritmo de la actividad económica parece haberse desacelerado marcadamente, particularmente a causa de una reducción de los gastos de consumo", afirmó el Comité de política monetaria de la Fed, dirigido por Ben Bernake, luego de una unánime decisión.
El Banco de Japón sería el próximo, el viernes, en reducir su tasa directriz, situada en 0,5%, y el Banco Central Europeo, cuyo tipo principal se encuentra en 3,75%, haría lo propio en su reunión del 6 de noviembre.
China se adelantó este miércoles y redujo los tipos en 0,27 puntos porcentuales, a 6,66% para los préstamos a un año, por tercera vez en las últimas semanas.
El abaratamiento del dinero para estimular la economía mundial, que se encara al fantasma de la recesión, animó a los mercados de Europa y Asia por segundo día consecutivo.
Sin embargo, pese a esta esta decisión y un día antes de que se publiquen los datos de crecimiento de la economía estadounidense en el tercer trimestre -que probablemente confirmarán una contracción del PIB-, el índice Dow Jones de la bolsa de Nueva York perdió 0,82%. En cambio el Nasdaq subió 0,47%.
En América Latina, la bolsa de Sao Paulo registró otra fuerte alza (+4,37%), Buenos Aires subió 2,61% y Bogotá ganó 4,53%.
Tokio había cerrado previamente con un alza de 7,74%.
Europa se sumó al clima de optimismo: París se disparó al cierre 9,23%, Madrid 9,42%, Londres 8,05% y Fráncfort, en cambio, cedió un 0,45%, por la caída de los títulos de Volkswagen.
El mismo miércoles la Fed acordó cuatro líneas de crédito temporarias por 30.000 millones de dólares a cada uno a los bancos centrales de Brasil, México, Corea del Sur y Singapur.
No obstante México "no tiene necesidad" por el momento de utilizar esa línea de préstamo temporario, informó poco después el Banco Central mexicano.
Además, nueve de los mayores bancos estadounidenses ya recibieron los 125.000 millones de dólares prometidos por el estado federal, a cambio de ingresar en su capital, indicó el miércoles el Tesoro.
Los cuatros bancos con mayores redes en el país -JPMorgan Chase, Citigroup, Bank of America y Wells Fargo- recibieron cada uno 25.000 millones.
Por su lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció la creación de una facilidad de liquidez a corto plazo para los países "que enfrenten problemas de liquidez temporaria en los mercados mundiales de capitales".
El FMI, embarcado en una campaña para salvar a los Estados en apuros, ya anunció préstamos de 2.100 millones de dólares a Islandia y de 16.500 millones de dólares a Ucrania.
Entretanto, gobiernos e instituciones siguieron centrándose en buscar las fórmulas que permitan evitar la recesión planetaria.