El presidente paraguayo Fernando Lugo declaró este martes que una eventual victoria del demócrata Barack Obama en las elecciones no debería ser obstáculo para el mejoramiento de las relaciones bilaterales, sobre todo después de su entrevista esta semana con el presidente George W. Bush.
Con Estados Unidos, no sólo con el presidente, el pueblo paraguayo tiene una histórica relación... y queremos ir mejorándola independientemente de quien sea el administrador del gobierno, dijo Lugo, quien se encontraba en Washington en visita oficial.
Lugo se entrevistó el lunes con Bush en la Casa Blanca, en momentos en que al mandatario le faltan dos meses para transferir sus funciones a quien resulte ganador en las elecciones del próximo martes. Obama es el favorito en las encuestas frente a su rival John McCain, del Partido Republicano, al que pertenece Bush.
En una comparecencia de ambos al concluir la reunión, Bush le dijo a Lugo que era un gobernante con quien podemos trabajar en el avance de las relaciones de Washington con Asunción.
Lugo, quien delante de Bush tocó el tema de la controversial entrevista con un presidente estadounidense que dejará su cargo en medio de una notable impopularidad, repitió que las relaciones entre los dos países están por encima de las circunstancias de sus gobernantes.
Es una relación institucional que la vamos a seguir profundizando y mejorando, declaró el ex obispo católico. Eso no dependen del administrador temporal; es una relación de país a país, y yo creo que es la que debemos mejorar todos.
Lugo se presentó temprano ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) para pedir a la comunidad interamericana transitar en la historia de los nuevos tiempos e identificar prontamente una estrategia con agendas críticas para los tiempos que se vienen.
Vivimos con demasiada tolerancia, dijo en un discurso ante el Consejo Permanente de embajadores de la organización, durante el cual abordó temas de justicia social, relaciones con países vecinos, corrupción, lucha contra el narcotráfico y conservación y preservación de la democracia.
Aunque se refirió en varias ocasiones a los pobres, de quienes muchas veces las torres de la burocracia terminan apartándonos, Lugo no mencionó las condiciones financieras internacionales que están generando trastornos en las economías de países desarrollados y en desarrollo.
Tenemos que sacar la lucha contra la pobreza de los discursos y ponerla a caminar entre la gente pobre y excluida, afirmó.
Lugo dijo que una América más justa debe ser la gran misión de los tiempos nuevos con líderes y tiempos renovados que pongan en vigor nuevas propuestas.
Los pobres y excluidos merecen que de una vez por todas preparemos para ellos la siembra de ese mundo mejor que venimos prometiendo, agregó.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, apenas desembarcado de un avión que lo trajo de Chile, habló de las relevantes condiciones de liderazgo de Lugo al haber formado el más amplio frente político que haya conocido el país y que le llevó a romper la hegemonía del Partido Colorado, que ejerció el poder durante 61 años.
En la sesión no hubo intervención de ninguno de los embajadores.