Los dueños de locales temen ser ‘pueblos fantasmas’ como algunos de la vieja vía a la costa.
La avenida 16 de Febrero, que forma parte de la carretera principal que une a las provincias de Guayas con Los Ríos, y que además es el paso obligado de los vehículos que van hacia la Sierra, es también el sitio que alberga a decenas de comerciantes informales.
Sin embargo, esta actividad comercial se siente hoy amenazada por el proyecto de construcción de un bypass (paso alterno) por parte del gobierno provincial del Guayas.
La obra se iniciará a la altura de la hacienda San Luis, pasa por la margen del río Jujan y desemboca en el sector conocido como Las Cañitas, de la vía Jujan-Babahoyo.
El proyecto, que tiene cerca de dos años, se ejecutará en el 2009, por lo que los comerciantes se han agrupado para defender lo que es su plaza de trabajo, desde hace varias décadas.
Marco Cárdenas, propietario de un comedor y dirigente de los comerciantes, asegura que se oponen a la construcción de un bypass “porque aislaría a Jujan y se convertiría en un pueblo fantasma”.
Cárdenas comenta que en conjunto con otros comerciantes ya han realizado algunos viajes hacia Guayaquil, donde han hablado con las autoridades del gobierno provincial, a quienes les han expuesto sus inquietudes por el proyecto.
El comerciante menciona que en dichas conversaciones les han confirmado la ejecución del bypass para el 2009, y que se plantea como solución para que ellos no se vean afectados, la ampliación de la av. 16 de Febrero en ambos carriles y así evitar que el comercio desaparezca.
Wilfrido Morán Arévalo, propietario de un bazar, también muestra preocupación por la construcción del paso alterno y dice que “los negocios que están en la avenida principal son el único sustento de las familias propietarias”. Aún así, Morán refiere que sus compañeros están conscientes de que la vía es muy angosta y que se originan embotellamientos cuando los conductores se detienen para comer en los locales que están a lo largo de esta avenida.
Manuel León, propietario de un local donde se expende fritada, explica que de construirse dicho paso lateral, a Jujan le sucedería lo mismo que a las poblaciones de la vía a la costa como Progreso, Cerecita y Zapotal que se volvieron pueblos ‘fantasmas’ y las personas que vivían del comercio se quedaron sin ese sustento y tuvieron que emigrar.
“Si se construye el bypass, el comercio de pollos, carnes, mariscos y arroz que se les entrega diariamente a los propietarios de los comedores se vería afectado y bajarían las ventas”, recalca Jorge Infante, comerciante de pollos.
Los comerciantes asentados en esta avenida están de acuerdo en que se haga la ampliación de la vía y para ello cederán parte de los portales de sus negocios y viviendas.
Los que no son comerciantes y habitan desde hace varias décadas en este cantón, tampoco están de acuerdo con la construcción del bypass porque aseguran que ya los buses no cruzarían por ahí.
“Se complicaría tomar los buses interprovinciales e intercantonales para viajar, habría que ir a coger el carro donde se inicia el bypass y resultaría peligroso y, también, tedioso”, enfatiza Dolores Vargas.
Venta
En la avenida 16 de Febrero, la principal del cantón Jujan, existe una variedad de locales que expenden comida preparada y otros productos como fritada, chicha de arroz y coco, jugos, quintales de arroz. También hay farmacias, despensas, bazares, locutorios y cibers.
Buses
Por la avenida 16 de Febrero circulan los buses que van principalmente hacia Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y Pichincha.