Criticadas constantemente por grupos de derechos humanos por sus operaciones en China, importantes compañías de internet como Google, Yahoo y Microsoft acordaron nuevas directrices que buscan limitar los datos que comparten con autoridades en el mundo y cuándo lo hacen.
Las directrices, anunciadas este martes, buscan que estos sitios web traten de reducir la magnitud de los pedidos gubernamentales que entren en conflicto con la libertad de expresión y otros derechos humanos. Asimismo, requieren que las compañías adherentes soliciten los pedidos por escrito, junto con los nombres y títulos del funcionario que autoriza.
Las directrices de la Global Network Initiative fueron elaboradas por las compañías de internet, junto con organizaciones de derechos humanos, inversionistas y académicos.
Pero, en última instancia, los documentos se centran menos en lo que se hace cuando ocurre un pedido gubernamental y más en lo que se debe hacer antes de ello, dijo Leslie Harris, directora ejecutiva del Centro para Democracia y Tecnología, uno de los principales grupos involucrados en el desarrollo de las directrices.
Harris señaló que las compañías están acordando evaluar los asuntos de derechos humanos con antelación cuando deciden en qué países operan y cuáles servicios ofrecen. Las directrices llaman además a las firmas a entrenar empleados y desarrollar mecanismos para resolver conflictos.
No estaba claro de inmediato, no obstante, cuáles prácticas cambiarían, pues las directrices no prohiben ningún tipo específico de conducta, y muchas de ellas pueden ser interpretadas o corresponde a las compañías decidir si van a implementarlas.
"Lo que es decepcionante es que todo este esfuerzo no haya producido algo más substancial", opinó Morton Sklar, director ejecutivo de la Organización Mundial para derechos Humanos USA, que demandó a Yahoo por dar a las autoridades chinas información que llevó al arresto de dos periodistas.
Google también ha sido criticado por acceder a pedidos del gobierno chino de filtrar búsquedas de internet en ese país, para eliminar resultados sobre temas como la democracia o la masacre de Tiananmen.