El espectáculo fue una iniciativa de la Municipalidad de Guayaquil. Reunió a doce bandas nacionales y mucho público.
La quinta edición del Festival de Arte Nativo Atahualpa Rock tuvo como escenario el sábado pasado a la Plaza Colón, en el centro de Guayaquil.
Por problemas de sonido el evento se retrasó cerca de dos horas (estaba previsto que se inicie a las 12:00), pero eso no les importó a los fieles seguidores del género underground.
José Franco y Xavier Domínguez, organizadores de este evento, relataron que esta ‘grandiosa fiesta del rock’ se vino preparando desde hace tres meses. Con el apoyo de pequeños auspiciantes (locales que se relacionan con este género musical) y el Municipio de Guayaquil, la juventud metalera de la localidad pudo disfrutar del potente sonido producido por las guitarras, baterías y voces que exploraban desde tonalidades agudas hasta graves.
El estallar de conocidas agrupaciones como: Alcoholemia, Arpón, Desorden, Grosso, Metalkill, Garckus, Abismo Eterno, Profecía, Moulin Rouge, Excalibur, Black Sun y Spectrum, motivó a jóvenes de todas las edades a sacudir sus cabezas y a practicar el clásico mosh, en medio de un ambiente que contó con resguardo policial.
El pasar de los minutos traía a más fanáticos del rock, jóvenes que uniformados con camisetas negras, jeans y zapatos oscuros, coreaban con todas sus fuerzas canciones inéditas como: Amigo (Metalkill), Sombras (Garckus), y covers de famosas bandas como Warcry, Manowar y Megadeth.
Sin duda, un concierto que quedará en el recuerdo de quienes pudieron asistir.