Lunes 27 de octubre del 2008 El Gran Guayaquil

Informales buscan las calles tras vigencia de nueva Constitución

Con la prohibición de confiscar bienes, más comerciantes buscan trabajo en las calles de la ciudad.

Han dejado de ser amas de casa,  de usar las ventanas de sus viviendas como tienda o de recorrer las calles buscando clientes. Decenas de personas buscan ahora un espacio fijo en la vía pública para instalar sus puestos de venta de ropa, frutas, comida o accesorios.

Desde que el lunes pasado entró en vigencia la nueva Constitución y con ella el amparo al trabajo autónomo o informal y la prohibición de la confiscación de mercadería o herramientas, nuevos comerciantes buscan un “puesto” de trabajo en las calles de Guayaquil.

Esta ciudad aglutina  a unos 250 mil vendedores informales de una cifra de 509.855 subempleados en este año, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.

El analista económico Roberto Villacreses cree que la informalidad en Guayaquil es una expresión del desempleo, pues hay miles de personas que no pueden acceder a un trabajo formal. “El sistema los impulsa a buscar las calles, mucha informalidad se debe al exceso de regulaciones y requisitos para  abrir un negocio”, dice.

Guayaquil es la ciudad que más informales tiene, especialmente en sus zonas céntricas y que se abastecen de los almacenes mayoristas de ropa o accesorios y de la Terminal de Transferencia de Víveres cuando se trata de alimentos.

Los mismos dirigentes de los comerciantes dicen estar preocupados por la cantidad de nuevos vendedores que están ocupando las calles. Ernesto Toledo, presidente de la Federación de Instituciones de Comerciantes Minoristas del Guayas,  pide al Municipio de Guayaquil que regule a los expendedores que ya tienen cierto tiempo trabajando en las calles para evitar la saturación de las vías públicas. “Sabemos que están llegando más personas al Mercado Central, al sector de PECA (km 11,5 vía a Daule), en la avenida Las Esclusas (Guasmos) y en la 24 y la Q”, asegura Toledo.

En la vía a Daule, por la entrada de la línea 8, por ejemplo, es evidente la colocación de manteles en la calzada, donde nuevos comerciantes venden zapatos, artículos de higiene, aguacates o cebollas, tomates y pepinos.
Xavier Ordeñana vende aguacates. Él se decidió a expender en la vía pública porque un dirigente del sector, a quien no mencionó, le habló sobre las garantías de la nueva Constitución. Desde hace quince días él mismo ha comprobado que los policías metropolitanos que han pasado por la zona no le obligan a retirarse de la vía.

Esto pese a que aún no se han hecho las reformas que según asambleístas deben hacerse para aplicarse esta garantía.  Según el artículo 329 de la nueva Constitución, “se protegerá el trabajo autónomo y por cuenta propia realizado en espacios públicos, permitidos por la ley y otras regulaciones. Se prohíbe toda forma de confiscación de sus productos, materiales o herramientas de trabajo”.

Este artículo –dice el asambleísta Pedro de la Cruz (PAIS), presidente de la mesa 6 de Trabajo, Producción e Inclusión Social– se aprobó para reivindicar a miles de comerciantes que son perseguidos como delincuentes y a quienes se les retira sus mercaderías. Sin embargo, aclara que depende de una ley que deberá elaborar la nueva Asamblea Nacional luego de que concluya el proceso de transición. “Tiene que haber una ley y las ordenanzas tienen que adaptarse a la Constitución”, dice De la Cruz.

En cambio, Amanda Arboleda, asambleísta de PAIS, cree que no es necesaria una nueva ley porque ya existe una, la de Régimen Municipal, que regula el trabajo en las calles. “Lo que se debe hacer es reformar la Ley de Régimen Municipal”.

Ella respalda a dirigentes que desde mayo pasado pugnan por asegurarse un puesto en los alrededores del Mercado Central de Guayaquil. Esta zona concentra a los informales, incluso hay al menos tres asociaciones que hacen censos para registrar a sus socios y no permitir el ingreso de nuevos miembros.

Una de ellas es la Asociación 10 de Junio, que nació en esa época  con la Marcha de los Mamarrachos (como  calificó el Alcalde a sus miembros). “Éramos 500 cuando comenzamos, ahora somos  700”, dice César Espinoza, que preside el gremio.

Informales
Conflicto

13 de mayo del 2008
La mesa de Producción y Trabajo de la Asamblea  aprueba un artículo que  protege el trabajo autónomo (informal)  en espacios públicos y prohíbe la confiscación de sus productos, materiales o herramientas de trabajo.

14 de mayo del 2008
El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, afirma que de permitirse el trabajo ambulante sin regulación alguna, se establecería el caos en la urbe porteña.

19 de mayo del 2008
Centenares de comerciantes informales protestan en las inmediaciones del Mercado Central, Seis de Marzo y Diez de Agosto, para exigir que se les permita trabajar sin el temor de que los policías metropolitanos les decomisen sus mercaderías.

20 de mayo del 2008
Tras enfrentamientos,  dirigentes de los comerciantes entregan peticiones al Cabildo.

11 de junio del 2008
El alcalde  Nebot indica que iniciará acciones legales en contra de los dirigentes de la marcha, a la que él  califica como una campaña de atosigamiento y persecución permanente contra la ciudad.

El Gran Guayaquil

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.