El estadounidense Sugar Ray Leonard, uno de los boxeadores más legendarios de la historia, reveló el sábado pasado que la clave de sus glorias estuvo relacionada con su sueño de ser un héroe.
“Fue un día difícil cuando mi maestro de primaria nos preguntó qué queríamos ser de grandes. Yo lo tenía claro y todos los chicos se burlaron. Era normal, porque yo soñaba ser un superhéroe y ahí empezó todo”, dijo en una conferencia en el Congreso Mundial del Deporte en la capital de México.
El ex monarca enfatizó la importancia de tener sueños para lograr metas, pero aclaró que estos deben ir acompañados de mucho trabajo, ya sea levantarse a entrenar a las 05:00, si es un boxeador, o llegar una hora antes a la oficina, si es un empresario.
Con una pose sobria, el mítico peleador recordó su salto a la fama, cuando le ganó al cubano Andrés Aldama en la final de peso welter en los JJ.OO. de Montreal 1976.
“Ahí estaba yo con mi medalla de oro, mientras tocaban el himno de mi país, y vino a mi mente la idea de que me había convertido en un superhéroe”, afirmó.
Al hablar de su experiencia de vida, Leonard dijo que nadie nace campeón de boxeo ni cirujano, y es importante ser perseverante, e hizo un comparativo entre los éxitos en la vida. “Vi a los ojos a Roberto Durán y me pegó fuerte; y alguna vez mi hijo me pidió ayuda en la tarea de matemáticas y hacerlo fue una victoria igual”, aseveró.