El candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, John McCain, continuaba bregando duramente en los estados de Iowa y Ohio, mientras las encuestas indican que su rival demócrata Barack Obama tiene votos suficientes para asegurarse la victoria.
“Las encuestas me han mostrado permanentemente mucho más a la zaga de lo que actualmente estamos”, dijo McCain a la cadena NBC.
Las encuestas dan a Obama ventajas que van desde los cinco a los 11 puntos en el ámbito nacional, cuando apenas faltan nueve días para las elecciones.
La batalla crucial, sin embargo, es por los estados donde los votantes se muestran todavía indecisos y que podrían dar la vuelta al saldo en el Colegio Electoral de 540 delegados, donde se decide la contienda.
La cadena de televisión CNN dio ayer a Obama 192 delegados seguros y 85 posibles, y a McCain 122 seguros y 52 posibles, lo que deja 87 indecisos.
Advertencia
Mientras, Obama, describió ayer a McCain como una mala imitación del presidente George W. Bush y advirtió que un triunfo del republicano implicaría cuatro años más de políticas fracasadas.
“No vamos a permitir que George W. Bush pase la antorcha a John McCain”, sostuvo Obama a una multitud de más de 100.000 seguidores que colmaron un parque en Denver.
Obama dijo que la “filosofía Bush-McCain” benefició a los ricos y recordó que el mandatario había votado por McCain la semana pasada.