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Edición del DOMINGO 26 de Octubre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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‘Dejé de sufrir por  mi cuñado’
Me da vergüenza relatarlo, pero creo que es necesario hacerlo. Es una forma de sentirme aliviada. Cuando leí una respuesta muy parecida a mi caso me di cuenta de que estaba enamorada de un imposible. Me había fijado en quien me estaba prohibido, y ese era mi cuñado. Él me gusta mucho por su forma de ser: siempre sonriente y con una facilidad de palabra que impresiona.

Hace cuatro años cuando iba a mi casa a visitar a mi hermano, porque era su compañero en la universidad, me encantaba verlo, pero mi hermana se me adelantó y él terminó fijándose en ella.

Me sentía mal cada vez que los veía juntos, pues me daba envidia y pensaba que por qué no era yo la que estaba en sus brazos. El día en que se casaron me sentí muy triste. Lo peor de todo es que después de unos meses al verlo en mi propia casa descubrí que aún me seguía gustando y él se dio cuenta de aquello. Su sonrisa pícara y su coquetería me hicieron pecar un día y tuve un romance muy intenso con él. Nos veíamos cada vez que podíamos, era como un imán que me atraía. Me sentía sucia por engañar a mi propia hermana y terminé con mucha depresión.

Busqué ayuda profesional y en el tratamiento terapéutico enfrenté el hecho de que había dos responsables en la deshonestidad que cometía, que la persona de quien creí estar enamorada solo fue un equívoco con el cual inconscientemente llené vacíos interiores. Además tuve que enfrentar el hecho de que este personaje no era tan merecedor de mi afecto, puesto que era alguien deshonesto y desleal que aprovechó la confusión y los vacíos de su cuñada. También tuve que esclarecer el hecho de que no era yo tan inocente en mis actuaciones y que tenía en el futuro y a partir de ese mismo momento que tratar de combatir esa tendencia mía que me hacía olvidar valores y principios. Superé mi culpa con mi hermana y estoy preparada para compensar mi error tratando de darle el apoyo que estoy segura ella va a necesitar en algún momento cuando su esposo escoja otra persona con quien fallarle, puesto que yo busqué aclarar mis confusiones emocionales y enfrentar mis errores. En el caso, mi cuñado solo se dedicó a mentir, engañar y a burlarse de mi hermana, dejando notar su personalidad egoísta.
N.N.
Guayaquil



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