- OCT. 26, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
La actriz argentina Liliana Pécora hace algunos de los gestos que utiliza en su monólogo Fabulosos 50.
El montaje fue estrenado en Ecuador. Primero en Guayaquil y ayer estaba prevista una función en Quito.
“Mostrarle a las mujeres un espejo en el cual puedan identificarse ante esa etapa de los cincuenta, que para unas es molestia y otras, en cambio, la manejamos con humor para llevarla de mejor manera posible”. Así sintetiza la actriz argentina Liliana Pécora al objetivo que persigue su monólogo Fabulosos 50, el cual se estrenó esta semana en Ecuador, a propósito de la presentación del producto Poise, que son toallas para la incontinencia femenina.
La primera función se realizó este jueves en Guayaquil y anoche tenía previsto presentarse en Quito. Pécora refuerza el personaje de la protagonista de su obra, Susana, quien cumple 50 años, con la intervención de otros seis personajes que ella misma representa y que son familiares y amigas cercanas al rol principal. Constan su hija Luciana (30), su hermana Cristina (59), la íntima amiga, Clarita (48), otras amigas: Leticia (50) y Rosario (63), y su mamá, Zulema (más de 70 años).
Pécora comenta que los personajes secundarios sostienen la historia de Fabulosos 50, porque “ayudan a demostrarle a Susana, quien es una de las tantas mujeres que le cuesta cambiar de década, sobre la importancia de no mirar en el espejo a la mujer que fue sino a la mujer sabia que hay hoy en ella”.
Dice que se abordan temas de los cuales antes no se hablaban, como el climaterio, el comienzo de la menstruación, de los calores que produce la menopausia, “porque nos da vergüenza evolucionar en la vida”.
La actriz argentina, quien lleva 32 años sobre las tablas, indica que su pieza teatral surgió de las experiencias de algunas mujeres que vieron su anterior representación en Mujeres de 50, que también es un monólogo basado en el libro homónimo de Hilda Levy y Daniela Di Segni. Pero también contiene vivencias de la propia Pécora, quien asegura que ella ha atravesado los cambios hormonales y que estos influyeron sobre todo en su estado de ánimo.
Inicialmente fue maestra parvularia e ingresó al teatro por sugerencia de una madre de familia, quien observó sus dotes histriónicos y le sugirió que hiciera un casting para una obra infantil. Pécora obtuvo el papel y continuó con su carrera actoral, de la cual es autodidacta. Ha actuado en televisión y en publicidades. Desde hace siete años dicta talleres de la risa, en los que usa técnicas y juegos teatrales para mantener vivo el humor.