La prolífica escritora canadiense, de 68 años, recibió el galardón el pasado viernes, de manos del príncipe Felipe.
La escritora canadiense Margaret Atwood, quien recibió el pasado viernes el premio Príncipe de Asturias de las Letras, es una de las más destacadas novelistas y poetas del panorama literario actual, con obras que incluyen La mujer comestible o El cuento de la criada. Con el galardón se distingue su obra y su exploración de diferentes géneros con agudeza e ironía, en los que defiende la dignidad de las mujeres y denuncia situaciones de injusticia social.
Atwood sostiene que el tema de la mujer no lo aborda desde la perspectiva de que todas son ángeles y buenas, “porque ni sería verdad, ni tampoco sería interesante desde el punto de vista literario”. La autora ha unido esta causa a otra que forma parte de sus preocupaciones: el calentamiento global. Señala que las mujeres podrían contribuir a reducirlo “si se dedicasen a pensar qué es lo que realmente están comprando y para qué lo utilizan”.
La escritora no cree sin embargo que utilice la literatura como herramienta de transformación social, porque si fuese esa su vocación, afirma, no sería escritora, sino líder de algún movimiento o maestra de propaganda. De hecho, manifiesta, sería un malentendido pensar que escribe con ese fin sus libros, en los que sí reconoce que se introducen situaciones que existen en el mundo real, un mundo que es imperfecto y que, por consiguiente, permite que haya literatura.
“Las novelas tradicionales sí que reflejan las dificultades y obstáculos que existen en nuestra sociedad y, si estos se eliminasen, los escritores no tendrían nada de qué escribir, porque nadie quiere leer acerca de lo estupendo y perfecto que es un día y otro, porque después de tres días estupendos dejas de leer”, refiere.
Atwood dice que haber crecido en el norte y en un medio natural tan agreste como Ottawa (Canadá), es el rasgo de su biografía que más la ha marcado como mujer y como escritora, ya que “si te equivocas te mueres, y aprendes a ser muy pragmático”. Irónica y divertida, la ganadora del Príncipe de Asturias de las Letras 2008, recuerda que el hogar en que creció no era muy artístico, pero que encontró en él una gran curiosidad por todo y el hábito de leer. “Cuando llovía lo único que se podía hacer era leer o escribir”, añade.
Comenzó a escribir a los 16 años. Creó desde entonces una amplia obra, cuyos pilares son la personalidad femenina en sus diversas facetas, el conflicto cultural y lingüístico en Canadá y los derechos humanos. Es miembro de Amnistía Internacional. Ha dedicado parte de su trabajo a la crítica literaria.
La autora cuenta en su producción 14 volúmenes de poesía, 17 de narrativa y 5 colecciones. Entre sus novelas están Ojo de gato, El cuento de la criada, El asesino ciego -con la cual ganó el Premio Booker 2000- y Alias Grace, entre otras.
Pero la más conocida es La mujer comestible, que es de 1969. Narra la transformación de una joven durante los días que preceden a su boda. Su último libro se titula Payback, que se publicó justo cuando el sistema financiero internacional entró en crisis.
El viernes, en la ceremonia de entrega de los premios Príncipe de Asturias, Atwood hizo un elogio del arte, la literatura y la creatividad. “La escritura de obras de ficción es un arte del tiempo. La ficción cuenta historias, y a través de esas historias nos conocemos a nosotros mismos y a los demás. Un país sin historias sería un país sin espejo”, señaló.
Reconoció también que el galardón la emociona particularmente por ser canadiense. “A menudo nosotros resultamos invisibles. Se nos confunde con ciudadanos de Estados Unidos, un país con una historia muy distinta de la nuestra”, afirmó.
Sobre sus múltiples lecturas, a las que se refirió en una entrevista, Atwood dijo conocer bien la obra literaria de tres latinoamericanos: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes.
PERFIL: Margaret Atwood
EDAD
68 años. Nació el 18 de noviembre de 1939 en Ottawa.
ESTUDIOS
Tras asistir a la Universidad de Toronto, se graduó en 1961 como licenciada en Filología Inglesa. Tiempo después, completó su formación con estudios de posgrado en el Radcliffe College de la Universidad de Harvard.
GALARDONES
Entre otros reconocimientos, ha obtenido el prestigioso Booker Prize, el Toronto Book Award y el Canadian Booksellers Award. Traducida a más de 30 lenguas.
DICE ELLA
“La escritura es un misterio. Se crea una voz con una pluma o con un computador, y esta voz no es la realidad, pero es una ilusión con mucha fuerza”.
“Cuando termino una novela necesito unas vacaciones, y las encuentro en la poesía. Y al revés. De vez en cuando es necesario encontrar vías de escape”.