Barcelona halló una línea equilibrada de juego. Marca muy bien, su medio campo quita y alimenta, pero su delantera sigue debiendo: un solo gol en dos partidos es para preocupar si se aspira al título.
La fase 2008 de la eliminatoria mundialista terminó cumpliéndose los primeros partidos de la rueda de revenchas. Ya recomenzaremos en marzo del 2009, cuando la pelea por el cuarto cupo y la repesca seguirá siendo brava.
Mientras tanto regresamos a nuestro criollo torneo, donde ya van jugadas las dos primeras fechas. Siguen, y creo que seguirán mandando, Deportivo Quito, Liga quiteña y Barcelona. Entre estos tres está el título, salvo error u omisión.
Pero vamos por partes: ¿Jugó bien el D. Quito ante el D. Cuenca? Más o menos bien, aunque el mérito es mayor en tanto jugó de visitante.
¿Cómo le fue al Cuenca? Mal, porque perdió intentando pero no pudiendo, aunque por otra parte el Quito tiene una buena defensa.
¿Cómo le fue a Liga en Ambato? Bien, porque ganó de visitante ante un corajudo Macará que se rindió al final. Macará, sin lugar a dudas que está rindiendo, sin embargo, no tiene figuras desequilibrantes en la delantera. Liga como que tiende a recuperar su mejor nivel.
¿Cómo le fue a Barcelona? Más o menos bien. Se paró correctamente contra El Nacional, que no pudo romper el bloque posterior de los toreros y, por su parte, los amarillos se mostraron ausentes de ataques. El Nacional no tiene casi delanteros y punto.
Barcelona en Guayaquil fue más que el D. Cuenca y si ganó con un solo gol fue por la buena costumbre de David Quiroz de rematar de media distancia. Su delantera se comió dos goles con Mondaini y otro mitad Vera y mitad Lara. Muchachos, hay que apuntar y disparar.
El Deportivo Cuenca, aquí en el estadio Monumental, parecía un grupo de muchachos en pos del caramelo. Corrían y corrían y pare de contar.
Jamás inquietaron a Santillo, el meta torero. No es cuestión solo de correr, hay que saber correr.
Por parte de Barcelona yo diría que encontró una línea equilibrada de juego. Marca muy bien, su medio campo quita y alimenta, pero su delantera sigue debiendo: un solo gol en dos partidos es para preocuparse si se aspira a ganar el título. Es verdad, de claridad meridiana, que llegan a posiciones de anotación, pero sus atacantes fallan y como sabemos, un entrenador no mete goles.
La Liga ganó en la Casa Blanca justicieramente a El Nacional, porque aprovechó sus ataques después de que los criollos intentaron desequilibrar, pero el destino juega malas pasadas. Pregúntenle a Darwin Caicedo por el el gol en contra y la ingenua –¿o malintencionada?– expulsión del golero Mora que perjudicó a los militares.
Los chullas, en términos generales, fueron más equipo que el Macará, pero el ídolo ambateño está con las piezas justitas, se lesionó a los pocos minutos Marcelo Velazco y fueron expulsados Jairon Zamora y Corozo. Pero hay que ser justos, los expulsados se fueron cuando ya perdían porque el cuadro capitalino era mejor. Este partido (D. Quito-Macará) planteó dos buenas defensas y por allí van las cosas. Observen un dato: los chullas y Barcelona, cero goles en contra; Liga uno.
Hoy es una jornada, la tercera, es de ñeque: Liga y D. Quito; menos movido será Macará-Barcelona; y corre que corre D. Cuenca ante El Nacional.
De todas maneras es tiempo de apuestas. ¿Quién será el campeón ecuatoriano?