Liguilla. El golero canario pone a prueba hoy su récord de 720 minutos sin goles.
Pablo Santillo (28 años) vive en Ecuador una historia que nunca experimentó en su natal Argentina. Para los canarios, la figura del arquero que llegó para reemplazar a Gastón Gato Sessa comienza a agigantarse porque tiene 720 minutos sin recibir goles en los ocho partidos que ha disputado.
El récord es algo especial para el ex guardameta de Atlanta y Banfield. El pasado miércoles, en la victoria ante Deportivo Cuenca, la barra mostró un lienzo gigante con el rostro de Santillo. Su nombre se coreó en el estadio Monumental. “Me emocionó muchísimo que gritaran mi nombre, y mucho más ver mi cara en su bandera. No lo podía creer. Es la primera vez que me pasa en el fútbol”.
En Argentina, el mayor tiempo que estuvo sin recibir goles fue cuando jugó en Atlanta, en cuatro partidos; en el quinto le hicieron dos de penalti.
Su invicto lo acerca a la mejor marca del club amarillo (737 minutos de Carlos Luis Morales, entre junio y octubre de 1985). El primer lugar general es de Jacinto Espinoza (invicto 833m en 1994, con Emelec).
“Si me toca romper el récord sería muy lindo. Quedaría en la historia del club y de Ecuador”, dice Santillo, pero advierte que su actual condición de imbatible no le causa presión. Su serenidad, alegría y buen ánimo revelan a un jugador despojado de tensiones.
Con Carlos Hidalgo es con quien más conversa. Con el volante se inician las anécdotas de Santillo en Ecuador: “Cuando llegué, se me acercó Carlitos y me dijo que él también era argentino. Me habló como argentino y yo le creí por algunos días. Ya después me di cuenta de que no lo era”, dice el arquero canario con una sonrisa que acentúa su delgado mentón.
‘MÉRITO DE LA DEFENSA’
Aclara que no se considera el único protagonista de su racha. “Siempre lo remarco: este invicto también es mérito de la defensa”, y reconoce que “es difícil atajar en Barcelona. En los partidos uno está muy frío en el arco porque los rivales te llegan dos o tres veces y uno tiene que responder por arriba o debajo inmediatamente”.
Santillo no está de acuerdo con Mario Jacquet, DT de Macará, quien atribuye el invicto al esquema defensivo de Reinaldo Merlo. “No somos ultradefensivos. Ante el Deportivo Cuenca lo demostramos. Atacamos muchas veces, solo que no se dio otro gol. Lo que pasa es que Barcelona es un equipo bien paradito en todas sus líneas”.
Santillo comenta que si hoy puede acumular 90 minutos más sin que su valla caiga, la alegría no será solo para él: “Mi propósito es que el equipo gane. Claro que me pone feliz que no me conviertan. Es como un delantero que está contento cuando anota goles. Por suerte no me han anotado, pero siempre dije que esto debe ser por bien del equipo, no solo mío”.
Pablo Santillo
GOLERO DE BARCELONA
“Claro que me pone feliz que no me conviertan. Es como un delantero que está contento cuando anota goles”.