El senador John McCain y el senador Barack Obama discrepan en muchos temas, pero están de acuerdo en que las políticas de la Administración Bush sobre el calentamiento global fueron demasiado débiles.
Ambos candidatos afirman que el cambio climático causado por los seres humanos es real y apremiante, y que divergirían marcadamente del curso de acción del presidente Bush al proponer una legislación que requeriría fuertes reducciones en las emisiones de los gases de invernadero para mediados de siglo.
Una alta prioridad para Mc- Cain, de Arizona, es ayudar a reactivar la industria de la energía nuclear, porque una vez construídas, las plantas nucleares no producen gases de invernadero.
Obama, de Illinois, crearía programas federales para reducir los desechos energéticos y fomentar la producción de autos híbridos que consumen poco combustible.
Una importante meta medioambiental de ambos candidatos es la promulgación de legislación sobre el cambio climático centrada en un mecanismo de “topes y canjes”, que impondría un límite a las emisiones y se reduce con el paso del tiempo. Las compañías e instituciones que no satisfagan las metas tendrán que comprar permisos a las que logran reducciones más grandes de lo requerido.
Los permisos emitidos bajo el proyecto de ley de Obama serían comprados por empresas mediante una subasta, antes de ser canjeados. Obama dice que usaría parte de los ingresos totales de las subastas para ayudar a mejorar vehículos no contaminantes, energía eólica y solar, tecnología para capturar emisiones de plantas de energía y otras tecnologías energéticas. La mayor parte de los fondos, asegura, ayudaría a reducir costos que enfrentarían las industrias y los ciudadanos afectados por la transición a una economía baja en carbono.
El enfoque de McCain, según su sitio en Internet, distribuiría los permisos inicialmente sin costo, y cambiaría, “con el tiempo” a las subastas.
Al principio, éste también les permitiría a las empresas cumplir con todas sus metas de emisiones directamente o al comprar un tipo de crédito generado por, digamos, una compañía que pueda demostrar que una inversión frena las emisiones de carbono.
Los medioambientalistas tienden a preferir el enfoque de Obama.
Varios representantes de industrias afirmaron que preferirían las metas menos agresivas y los términos más flexibles del plan de McCain.
Sin más detalles, no es posible calcular los costos del plan de topes y canjes de ninguno de los dos candidatos, pero los economistas generalmente coinciden en que el de McCain sería menos costoso debido a los créditos.
McCain, al igual que Obama, se opone a la perforación petrolera en el Refugio Ártico Nacional de Vida Silvestre, pero ambos candidatos apoyan una expansión de la perforación marítima.