- OCT. 26, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
QUITO. César Díaz, ex combatiente de la guerra del Cenepa, rememora cuando se lo condecoró con la Cruz de Guerra.
La imagen de un soldado que cargaba un fusil en su único brazo mientras desfilaba junto a su tropa por las calles de Latacunga permanece intacta en la memoria de César Díaz, quien, entonces, tenía 12 años y observaba con admiración el paso de los héroes de Paquisha, en 1981.
Actualmente, Díaz, quien fue jefe del Plan de Barreras en las bases Teniente Hugo Ortiz, Etza y Soldado Monge, en la frontera con Perú en 1995, es coordinador de la Asociación de ex Combatientes Discapacitados del Alto Cenepa, conformada por 120 ex soldados.
El dirigente perdió la pierna derecha durante un patrullaje de demarcación de campos minados en la Base Teniente Hugo Ortiz en marzo de 1995, cuando transitaba por un campo minado por el ejército peruano. Hoy lamenta que los últimos gobiernos “no hayan cumplido con las promesas hechas a los héroes de guerra”.
El ex combatiente recuerda que cuando se le amputó la pierna el Estado le dio la primera prótesis. En total recibió cuatro prótesis a través del Issfa (Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas); la última se la entregaron en 1999.
Al año siguiente, en el Issfa le informaron que no podían entregarle más prótesis por no haber cumplido con los 20 años en servicio activo (el tiempo que debe mantenerse en esta condición un militar antes de jubilarse). Él se había retirado a los 14 años de servicio.
En esa misma condición -según Díaz- se encuentran otros diez ex soldados, a quienes no les entregan las prótesis.
El dirigente cree que el actual Gobierno tiene buenas intenciones, pero aclara que desde la última reunión que tuvieron con el presidente Rafael Correa, en febrero de este año, en la cual el mandatario ofreció a las viudas y ex combatientes crear una nueva ley para los héroes de guerra, “nada se ha hecho por ellos”.
Esto, aunque la Asociación ha enviado a Carondelet cinco comunicaciones en los últimos cuatro meses. Entre sus peticiones están las reformas a los artículos 6 y 8 de la Ley Especial de Gratitud y Reconocimiento a los Combatientes del Conflicto Bélico de 1995 Nº 83, vigente desde marzo de 1995.
El artículo 6 se refiere al pago de pensiones a los ex combatientes, pero es exclusiva para aquellos que tienen invalidez total permanente. La Asociación aspira que este beneficio incluya a los que fueron declarados con invalidez parcial, a las viudas y a quienes recibieron la Cruz al Mérito de Guerra, por su destacada participación.
Sin embargo, lo que más les preocupa es que no se cumple siquiera, lo que dice la ley.
Esta establece que “la pensión debe ser equivalente a una remuneración completa, según el grado o el cargo que hubieren estado desempeñando”.
Los ex combatientes solicitan que en el artículo 8 –que se refiere a la entrega de becas a los hijos de los héroes de la guerra del Cenepa–, se hagan modificaciones: en vez de que el Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo (IECE) y el Ministerio de Educación entreguen estos aportes a los centros educativos, se deduzca del impuesto a la renta de estas instituciones el costo que genera mantener a los becados.
De esta ley se deberían beneficiar 650 estudiantes, entre niños y jóvenes, pero solo 400 han recibido las becas, dice.