Domingo 26 de octubre del 2008 Vida

Un centro para start-ups innovadoras

Tecnología: Web 3.0

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Sunnyvale, CA. Nada mejor para olvidarse de la morosidad ambiente que un paseo por el Plug and Play Technology Center de Sunnyvale, dos pasos al sur de Palo Alto y de la Universidad de Stanford. Actividad intensa, caras alegres… como si no pasara nada. Me imagino que muchos de los fundadores de las 170 start-ups aquí reunidas estarán revisando sus esperanzas a la baja pero, por ahora, siguen con un empeño que da gusto. Son innovadores y piensan encontrar en este incubador el trampolín que necesitan para la fama y la fortuna.

El día de mi visita, los fundadores de Social Calendar estaban particularmente felices porque su aplicación acababa de  ubicarse entre las 20 más populares de Facebook (de un total de alrededor de 24.000).

Permite organizar fiestas, cenas y otras salidas al facilitar la repartición de las tareas (¿quién va a aportar qué plato? ¿A qué restaurante vamos a ir?). Detalle fundamental, el sistema está conectado a la totalidad del catálogo de Amazon. Le permite facilitar la entrega de regalos (sobre los cuales recibe un porcentaje como sitio afiliado).

“Nos interesaba el mercado de los regalos”, explica Raj Lalwani, fundador y PDG, “pero nos dimos cuenta de que no bastaba ofrecer acceso a esto. Había que dar un servicio que agregue valor”. De ahí la idea del calendario social.

Ya gana dinero y está empezando a recibir propuestas publicitarias. Algo normal por una empresa que tiene 200.000 visitores únicos diarios, 3 millones mensuales y 4 millones en total.

Raj encuentra en Plug and Play “una solución perfecta” para una empresa del tamaño de la suya (3 empleados en Estados Unidos, más 2 consultores de diseño y 10 ingenieros en la India). “Hay tanta gente con la cual discutir aquí”, explica. “Hice muchos amigos y algunos de ellos se han vuelto socios comerciales”.

La receta de Plug and Play,  explica Maud Pasturaud, responsable de relaciones internacionales, es 20% de bienes raíces y 80% de financiamiento en start-ups de tecnologías de la información (de 200 que albergan los tres centros instalados en la región hasta ahora, apenas cinco tienen que ver con tecnologías verdes).

El lado bienes raíces consiste en rentar cubículos a las empresas nacientes que no tienen suficiente dinero para pagar un despacho entero. El precio básico es de 600 dólares al mes. Con esto tienen acceso a la infraestructura informática, un centro de datos, un servicio de relaciones humanas y la organización de eventos sociales.

Sirven para el famoso “networking” y, lo más interesante, es que consiguen atraer a muchos inversionistas y capitalistas de riesgo que los visitan con regularidad. “Albergamos a muchas start-ups y esto les interesa”, manifiesta Maud.

El centro acaba de firmar un acuerdo con la Cámara de Comercio de Barcelona, señala Maud Pasturaud. Cuatro start-ups catalanas se instalarán en Sunnyvale en enero (ya vi los cubículos reservados) y planean tener diez para fines del 2009. “La cámara paga el espacio. Nosotros haremos lo posible para ayudar, poniéndolos en contacto con abogados o capitalistas de riesgo y haciéndoles partícipes de todas las actividades del centro con las demás empresas”.

Saeed Amidi,  fundador y PDG, también es dueño de un edificio todavía más famoso en 165 University Avenue en Palo Alto. Su familia, oriunda de Irán, posee el local desde la década de los noventa y lo utilizó para vender tapetes con éxito antes de transformarlo en incubador de start-ups. Ahí empezaron PayPal (comprada luego por eBay) y Google que albergó en ese local sus primeros empleados.

Le da una reputación de buen “karma”, importantísima hasta en Silicon Valley.

No cabe duda, para Saeed, de que las innovaciones se dan en cualquier parte del mundo. “Alguien busca algo, no encuentra solución y confrontado con el reto trata de innovar. Muchas veces la propia necesidad del emprendedor es la chispa que da lugar a la innovación”, señala. De esto puede salir un producto, una tecnología.

“La diferencia entre Silicon Valley y otros lugares es que cuando el emprendedor viene con una idea o una solución hay suficiente interés y ejemplos para reunir los fondos necesarios, la experiencia y las conexiones. Hace que el proyecto tenga más posibilidad de tener éxito acá”.

Amidi tiene particular interés en las universidades de las cuales salen ideas nuevas y emprendedores jóvenes gracias a acuerdos especiales con Stanford y Cornell, para empezar. Tiene muy presente también el “modelo Business Objects y MySQL”, dos empresas europeas con “grandes innovaciones y  equipos que vinieron acá para acelerar su éxito”.

Piensa que Estados Unidos puede aprender de Europa, en particular en la telefonía móvil, pero no cabe duda para él que Silicon Valley sigue siendo el centro de gravedad de las TIC, en particular para las start-ups.

LINKS

Plug And Play
http://plugandplaytechcenter.com

Social Calendar
http://www.socialcalendar.com/

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