- OCT. 25, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
La cuarta edición de El narrador en su tinta, que se realizó en el teatro Prometeo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), contó con la presencia de Jorge Velasco Mackenzie (Guayaquil, 1949).
El escritor dijo sentirse –utilizando palabras de los portugueses– “apavorado” por las frases de elogio que recibió de Marcelo Báez, Dalton Osorno o Miguel Donoso, en un video que se proyectó sobre su trayectoria.
Allí se resaltó, entre otras cosas, que la narrativa de Velasco gira en torno a su ciudad natal. El autor leyó un fragmento de su nueva novela, Tatuaje de naúfragos, que será publicada en noviembre.
Explicó que en principio era solo un texto de dos páginas para un periódico y terminó siendo de 400. Se refiere al bar Montreal, que quedaba a la vuelta de la Casa de la Cultura, al que calificó como mítico porque era el lugar de encuentro de amigos y que fue cerrado luego de la regeneración urbana de la ciudad.
Mostró desacuerdo con el término “regeneración”, pues dijo que es como si antes “Guayaquil estuvo degenerada”. Recordó sus inicios literarios, cuando a los 14 años escribía las composiciones de sus compañeros de aula por 2 reales.