Ana Ivanovic y Vera Zvonareva obtuvieron victorias dispares este sábado para alcanzar la final del Abierto de tenis de Linz.
La serbia máxima preclasificada, Ivanovic, debió batallar durante dos horas para vencer a la tercera cabeza de serie, la polaca Agnieszka Radwanska, por 6-2, 3-6 y 7-5.
En tanto la rusa segunda cabeza de serie, Zvonareva, sólo necesitó 51 minutos para apabullar a la sexta preclasificada, Marion Bartoli de Francia, por 6-0 y 6-1.
Ivanovic y Radwanska desplegaron un alto nivel de juego. Ivanovic sirvió y devolvió bien al tiempo que disparó potentes lanzamientos desde la base, pero Radwanska fue más inteligente y persistente.
La serbia cedió sólo tres puntos con su servicio en el primer set, pero su rival fue más agresiva en el segundo, llevando a menudo a Ivanovic a cometer errores.
El tercer set fue tenso también. Ivanovic quebró para colocarse 5-3 en ventaja, pero dos dobles faltas y un derechazo que quedó en la red le permitieron a Radwanska recuperarse. Y la disputa fue finalmente zanjada cuando una volea de revés no superó la red para ceder su servicio cuando estaba 6-5 abajo.
"Estoy muy emocionada. Hubo muchos altibajos en el tercer set", dijo Ivanovic, quien alcanzó su primera final desde que en junio se adjudicó el Abierto de Francia.
"Pienso que lo mejor que hice fue mantenerme tranquila y luchar durante todo el partido, especialmente cuando estábamos 5-5 en el tercer set", agregó.
Zvonareva casi no se esforzó frente a Bartoli.
Luego de ganar sólo seis puntos con su servicio en el primer set, Bartoli continuó muy irregular en el segundo, y no ganó ni un punto hasta el undécimo juego.
La hostigada francesa pudo finalmente ganar su único juego cuando Zvonareva cometió una doble falta, pero fue un breve respiro.
"Definitivamente fue una buena actuación de mi parte", dijo Zvonareva. "Creo que estuve bastante agresiva durante todo el partido y jugué bien en los momentos importantes y eso probablemente fue lo que hizo la diferencia", agregó.