- OCT. 25, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
La instalación de escáneres corporales en los aeropuertos europeos, como los que ya existen en Estados Unidos, divide a los países de la Unión Europea (UE), que se enfrentan a la necesidad de luchar contra el terrorismo y el miedo a ser acusados de voyeurismo.
El tema fue discutido ayer en Luxemburgo a pedido del ministro alemán del Interior, Wolfgang Schäuble, opuesto a esta idea, a diferencia de su homóloga francesa Michèle Alliot-Marie, cuyo país ejerce la presidencia semestral de la UE.
El ministro alemán habló de la “dignidad” de los pasajeros, desvestidos por esos escáneres encargados de detectar armas y explosivos “invisibles” para los actuales detectores. Las ondas de esos nuevos escáneres atraviesan la vestimenta y dibujan en la pantalla el cuerpo desnudo en tres dimensiones de la persona en cuestión.
El jueves, los eurodiputados se manifestaron en contra de su utilización por una amplia mayoría de 361 votos, contra 181 a favor y 16 abstenciones, durante la sesión plenaria en Estrasburgo (este de Francia).
“Debemos utilizar todos los avances tecnológicos para luchar contra los terroristas y los grandes criminales, porque ellos saben utilizarlos y a menudo lo hacen antes que nosotros”, subrayó Alliot-Marie.
El Reino Unido, Holanda y Suiza ya cuentan con ese tipo de aparatos, en función en los diez aeropuertos más importantes de Estados Unidos.
En Europa, estos dispositivos son por el momento experimentales y los países de la UE deben pronunciarse a fin de año sobre un plan para su utilización presentado por la Comisión Europea.
“El paso por esos escáneres será voluntario. Los pasajeros podrán elegir entre un control manual o ser vistos”, indicó el comisario europeo de Justicia, Jacques Barrot.