El primer ministro chino, Wen Jiabao, se excusó hoy en Beijing por el escándalo de la leche infantil contaminada y prometió que las exportaciones de alimentos chinas seguirán las normas internacionales y se ganarán la confianza de los clientes en todo el mundo.
"Nos apenó mucho" el caso de la leche con melamina, dijo Wen a la prensa tras la clasura de la cumbre Asia-Europa de dos días en la capital china. "Utilizaremos nuestras acciones y la alta calidad de nuestros productos para ganarnos la fe y la confianza de los ciudadanos chinos y del resto del mundo", aseguró.
El primer ministro chino prometió que las exportaciones de alimentos del gigante asiático "cumplirán las normas de los países importadores".
Cuatro bebés murieron y miles enfermaron en China tras consumir leche mezclada con melamina, en un caso que creó gran alarma y llevó a muchos países a retirar de la venta productos chinos.