Solo un cuerpo ha sido recuperado hasta ayer tras el deslave en una zona rural de Chimborazo.
Una mujer falleció y otras dos están desaparecidas en la comunidad San Juan de Pallo, de la parroquia Punín, tras el derrumbe del cerro Guashalán, el pasado jueves.
Las víctimas fueron identificadas como María Mercedes Llangarí, de 54 años, cuyo cuerpo fue rescatado el mismo día en horas de la noche; mientras, equipos de rescate buscan a María Rosa Llangarí, de 22 años, y Carmela Llangarí.
“Pensamos que era un terremoto, pero la verdad es que se deslizaron millones de toneladas de tierra que arrasaron con las tres mujeres, ocho borregos, dos chanchitos, árboles de eucalipto, dos viviendas y dos bodegas donde se guardaba la cosecha”, dijo Narciso Guashco, familiar de las víctimas.
Las labores de rescate, en las que participan también voluntarios de la zona, se centran en la quebrada de Pallohuaico, pero fueron suspendidas ayer debido a las condiciones del terreno y la situación climática.
Además, los rescatistas admitieron agotamiento por el esfuerzo realizado al remover a mano la tierra para buscar los cadáveres.
Dificultad
“Por la magnitud del desastre, es imposible que les encontremos a nuestros familiares. A mi madrastra fue posible que los bomberos y policías le rescaten muerta porque estaba visible, por lo que vamos a conversar con la familia para decidir que a la quebrada de Pallohuaico se le declare camposanto”, dijo Manuel Yuquilema, quien ayer llegó de Cuenca, lugar donde reside por asuntos de trabajo.
Pedro Yuquilema, esposo de la rescatada fallecida, dijo que estaba construyendo un cuarto pequeño y recomendó a su esposa y a su hijastra, que se encontraban en labores agrícolas y pastoreo, que se retiren del lugar porque la tierra empezaba a temblar; “en medio de la desesperación vi cómo mi esposa y mi hijastra desaparecían en medio de una correntada de tierra del cerro”, dijo.
Técnicos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (antes Defensa Civil), que visitaron el lugar, indicaron que “en la zona del siniestro se registraron grietas y fisuras, sumado a que el terreno estaba deforestado, por lo que con el transcurrir del tiempo y las condiciones climáticas de las últimas semanas provocaron que una gran parte de la montaña cediera”.
Evaluación
Los viviendas que fueron reducidas a escombros por el alud pertenecían a Pedro Yuquilema y otra casa también está en peligro de caer a la quebrada, por lo que esperan que técnicos de la Secretaría de Gestión de Riesgos realicen la evaluación para adoptar las medidas de prevención.
Se prevé que se disponga la evacuación de las familias que viven cerca de la zona de desastre debido al debilitamiento del terreno que puede provocar un nuevo derrumbe.
San Juan de Pallo es una comunidad indígena ubicada a 2.800 metros de altura, a 40 minutos de la ciudad de Riobamba; limita con las parroquias Cacha y Punín. Sus moradores viven de la crianza de animales domésticos y de la siembra de maíz, trigo, cebada y habas.
Vertientes
En el sitio hay vertientes de agua que utilizan los habitantes de la zona para los cultivos. Se presume que la filtración en estas quebradas fue una de las causas del derrumbe.
Maquinaria
Moradores de la zona y rescatistas esperan que los organismos seccionales envíen equipo caminero para remover el material que cayó y ayudar en la tarea de rescate de víctimas.
Rescate
Personal del Cuerpo de Bomberos, Policía y Cruz Roja anunciaron que reanudarán los trabajos de rescate cuando el clima lo permita y en un tiempo determinado hasta encontrar los cuerpos.