- OCT. 24, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Concierto.
Con el look de siempre, pero con los dedos más frescos que nunca, el pianista francés Richard Clayderman deleitó la noche del miércoles, con algunos de sus mejores éxitos de décadas pasadas y de la actualidad, a un auditorio con capacidad para 500 personas en el Centro de Convenciones Simón Bolívar.
El espectáculo, previsto para las 20:30, no se hizo esperar mucho. A las 20:58, Clayderman estaba en el escenario interpretando una introducción de bienvenida al público con los jóvenes del Instituto Experimental de Música de la Universidad de Guayaquil, dirigido por Fernando Gil.
Con un traje negro que dejaba entrever un pañuelo rojo en el bolsillo izquierdo de la chaqueta, el pianista comenzó su repertorio con los temas Angry young man y Amor se escribe con A. Esto calmó a la mayoría de los asistentes, que hasta iniciado el show no se ubicaban en las sillas, pues algunas personas aunque habían llegado temprano a la cita, prefirieron esperar en el hall, junto a la mesa de bebidas y bocaditos.
Al terminar su segunda canción, el considerado best seller mundial de la música empezó a interactuar con el público saludando en español: “Estoy muy contento de estar aquí. Espero tener un buen momento con ustedes”.
Luego tocó en pequeños paquetes de popurrí, melodías como Ballad for Adeline, Let’s the sunshine, Love story, Kohdo, Angels, Nostalgy, Wild flower, Don’t cry for me Argentina, Arabesque, entre otras. Sin embargo, también hubo tiempo para la música más reciente, pues el pianista interpretó los principales temas de las películas Titanic y Harry Potter con sonidos especiales incluidos.
Clayderman se despidió entre frases en inglés, francés y español, a las 22:00, agradeciendo la participación de la orquesta del Instituto de Música, que supo acompañarlo con sus instrumentos.
Tras un receso de veinte minutos se sentó frente al piano Raúl Di Blasio, quien a diferencia de Clayderman, llevó sus propios músicos, entre los que se encontraban percusionistas y trompetistas.
Sus ritmos variados en los que prima la música popular pusieron a bailar a más de uno en el auditorio. El día que me quieras, Lluvia de estrellas, Farolito, Leyenda del beso, Hasta que te conocí (del cantante mexicano Juan Gabriel) fueron los principales temas que tocó.
Di Blasio también se mostró ameno con el público, con quien intercambió muchas bromas sobre el espectáculo. A la 01:00, el público empezó a abandonar el auditorio a pesar de que el artista argentino continuaba en el piano, en donde incluso fue asediado por las fanáticas.
DICEN DE ÉL
AnDREA SOLÓRZANO
“Me gusta Di Blasio desde que tengo memoria. Su música me transporta. A los años que viene lo vengo a ver”.