Miércoles 22 de octubre del 2008 Música

Dos grandes en el piano

QUITO | Manuela Botero

Los instrumentistas comparten su música esta noche en el Centro de Convenciones Simón Bolívar

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El argentino  Raúl di Blasio y el francés Richard Clayderman se juntan en Guayaquil para ofrecer un concierto a dúo. Es la primera vez que tocarán juntos en Sudamérica, ya lo hicieron en República Dominicana. 

Orgulloso de sus raíces, porfiado y muy fogoso en su expresión, Raúl di Blasio, quien se autodenomina “el pianista de América”, promete ser el mejor ingrediente latino en el concierto que ofrece esta noche junto a su colega francés Richard Clayderman. “Para mí un concierto no está completo si no logro que la gente ría,  llore, cante y baile”, dice este argentino que ha visitado Guayaquil varias veces.

Es la segunda ocasión que se  presenta con Clayderman y la primera en Sudamérica. El año pasado esta alianza debutó en República Dominicana y al parecer hay planes conjuntos para el futuro. Di Blasio considera que para que pegue la música instrumental requiere un componente visual y dancístico. Por ello, su grupo (que no estará completo en esta oportunidad) lo integran siete músicos, tres coristas, seis bailarines y doce mariachis.

¿Cómo comenzó esta alianza con Clayderman?
Muchas veces los empresarios, en diferentes partes, nos decían que debíamos tocar juntos, hasta que se dio.

¿Sus estilos son parecidos?
Nada que ver. El agua y el aceite. Él es un pianista europeo muy conocido y yo, un pianista latinoamericano también reconocido, entonces a nivel de espectáculo es muy atractivo, pero primero tenía que estar convencido de que íbamos a tener química en el escenario.

¿Cuál es su estilo?
De mucha energía, con la raíz folclórica latinoamericana marcada. La belleza la encuentras también en lo dinámico, expresivo. Fui rockero, tanguero y estudié música clásica toda la vida.

¿Por qué dio el giro hacia la música popular?
Arranqué en el sur de Argentina, luego me fui a estudiar música clásica a Buenos Aires durante diez años, horas y horas de estudio, pero se me metía, entre Chopin y Beethoven, Piazzola y Ariel Ramírez y El día que me quieras...  y  El cóndor pasa y mi padre silbándome canciones... y en el fondo uno lo que busca es ser feliz haciendo lo que hace, entonces a mí me provocaba una satisfacción agarrar los temas folclóricos nuestros que están escondidos en la montaña y sacarlos a la luz.

Algunos lo consideran un género menor...
No sabe cómo me han criticado, pero dedicarme a la música popular ha sido una de mis más grandes decisiones. Si hubiese decidido ser pianista clásico tendría una carrera más esquematizada, y yo soy creador, improvisador. Qué logré, como lo he intentado hacer, presentar una selección de música clásica y poner en medio una canción como El día que me quieras y de pronto hay 90 músicos y una orquesta sinfónica y pongo un charango a hacer un solo de Beethoven, es un desafío. Estoy orgulloso de mis raíces y soy un tipo porfiado.

¿Cuál fue su primer disco?
Di Blasio, el piano de América (1991). Estuve cuatro años dando vueltas en una disquera y otra, y todos me decían: que no, no y no porque esa música no vende. Yo decía: les demostraré que sí vende, pero me costó sangre, sudor y lágrimas, hasta que un día se abrió la puerta, porque cuando estás convencido de que lo que haces está bien, es digno y honesto, la belleza tiene que pegar. Y aquí estoy tratando de pegar.

¿Su intención es que su música invite al baile?
Me gusta que un concierto se transforme en show. Creo que un concierto es un viaje mágico y mi piano es una alfombra mágica que te lleva por diferentes lugares, te hace pasear y te hace soñar.


DATOS ÚTILES

-DÍA Y HORA- HOY A LAS 20:30.
-LUGAR- CENTRO DE CONVENCIONES SIMÓN BOLÍVAR (AV. DE LAS AMÉRICAS).
-ENTRADAS- PLATINUM, $ 190; GOLDEN,
$ 130; SILVER, $ 110; BRONCE, $ 90; Y PREFERENCIA, $ 70.
-VENTA- EL DÓLAR DE POLICENTRO Y  CENTRO DE CONVENCIONES.

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