Un vocero de la Casa Blanca dijo ayer que el presidente George W. Bush estaba al menos dispuesto a considerar una segunda medida de estímulo después de un programa de 168.000 millones de dólares que fue aprobado en febrero pasado y además del plan de rescate del sistema financiero por 700.000 millones de dólares aprobado el 3 de octubre.
Pero los esfuerzos de los gobiernos para poner orden en el mundo financiero y la perspectiva de un nuevo paquete de estímulo económico en EE.UU. no convencían ayer a las bolsas de valores, aún nerviosas tras dos semanas de la tormenta.
Estados Unidos destinará 540.000 millones de dólares para el pago de fondos de pensiones para que los jubilados puedan rescatar sus ahorros.
La Reserva Federal (Fed) destinará este dinero a la compra de certificados de depósitos y pagarés para subsanar la salida de unos 500.000 millones de dólares de los fondos de inversión, que dejaron sin liquidez para peticiones de rescate.
Ayer, el presidente francés Nicolas Sarkozy acusó a Estados Unidos de haber vivido a costa del resto del mundo y anunció que propondrá una reunión de líderes europeos para preparar las cumbres mundiales sobre la refundación del sistema financiero internacional.