- OCT. 22, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Libre
La libertad se aplica tanto a lo que soy capaz de ser como a lo que he dejado de hacer. Ese vacío que fue creado cuando dejé ir todos los pensamientos y hábitos antiguos y no deseados está siendo llenado con acciones y pensamientos nuevos, deseables, que mejoran mi vida. Recibo fortaleza e inspiración.
Al afirmar lo que es positivo y enriquecedor en pensamiento y acción, sé que nada puede negarme la vida saludable y feliz para la cual Dios me creó.
Al declararme libre de hábitos dañinos, permito que Dios me dirija en una renovación total de mente, cuerpo y espíritu. Tengo el valor y la confianza para dejar atrás maneras pasadas de vida y aceptar experiencias nuevas, ricas y edificantes.
–Lucas 13:12-13
“Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: -Mujer, eres libre de tu enfermedad. Puso las manos sobre ella, y ella se enderezó al momento y glorificaba a Dios”.