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| La ciudad de Azogues merece mejor suerte |
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El tema central de la vida urbana en cualquier ciudad del mundo no pasa solo por hechos simplistas de constatar cada cierto tiempo el número de habitantes, de verificar superficialmente calidad de servicios de infraestructura, de percatarse de los problemas ambientales y sociales que necesitan intervención; de elaborar solo inventario de obras prioritarias y de embellecimiento, de planear fuentes de financiamiento...
Hoy es menester investigar a fondo y verificar con las herramientas que la ciencia moderna aconseja: cómo está creciendo una ciudad, cómo se está organizando la sociedad desde los núcleos más pequeños para insertarlos en el contexto social urbano en temas de seguridad, educación, movilidad, interrelaciones vecinales y todo lo que significa el buen vivir. Cómo se está haciendo uso de los recursos humanos, naturales, productivos, de gestión, de información. Precisamente para incrementar las ventajas que tenemos frente al desarrollo que ostentan ciudades vecinas (como Cuenca) que, con su oferta de servicios a todo nivel y desarrollo urbanístico, absorben enormemente flujos migratorios ocasionales, en franco detrimento del comercio local y turismo regional, que representan las inversiones económicas provenientes de los migrantes, quienes por falta de apoyo huyen a otras capitales en busca de beneficios que acá no encuentran.
Para lograr aquello se debe gestionar a todo nivel, sobre todo en el Ejecutivo (entendiendo a este como la “acción de hacer diligencias para la consecución de alguna cosa). Y para gestionar es preciso conocer, manejar los componentes de un proyecto de ciudad concebida como la manifestación de un propósito social, económico, político y cultural consensuado; que obligue a los administradores temporales a dejar sus iniciativas personales y orientar sus decisiones en estricto apego a ejes preestablecidos en planes estratégicos; priorizando inversiones, definiendo un modelo de desarrollo, metas para materializarlas en tiempos reales, utilizando recursos (naturales, humanos, tecnológicos...) en forma razonable; preservando el ambiente de las agresiones urbanas, asumiendo responsabilidades básicas en educación, salud, seguridad; modernizando las dependencias vinculadas al desarrollo y control urbano; y, sobre todo, evaluando periódicamente el plan estratégico para descartar obras clientelares que tanto daño causan. El ritmo de crecimiento urbano que acusa nuestra ciudad, la extrema politización en eventos de elección democrática y la nula acción de crítica de ciertos organismos como colegios profesionales, universidades, han abonado para que la gestión quede en evidentes déficits de prestación de servicios que empiezan a ser vistos como estigma de una ciudad dentro de los grupos de asentamientos poblados caóticos, donde la planificación y previsión son totalmente extrañas y de difícil asimilación.
Estamos a tiempo de superar estas limitaciones a través de una profunda modernización de procedimientos y de administración, incorporando tecnologías, capacitando al personal y actualizando el cuerpo legal vigente, para que se puedan legitimar acciones con miras futuristas (no inmediatistas), con amplio sentido de renovación y progreso. De así obrar, otra sería la fisonomía estética de una ciudad que merece mejor suerte.
Eugenio Morocho Quinteros, arquitecto, Azogues, Cañar |
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| Héroes de niños |
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Brujas, invocadoras, magos, hechiceros, etcétera, llenan los contenidos del ocio infantil de éxito.
Los niños disfrutan con los relatos que hacen de lo imposible una “realidad”, y son cada vez más los autores y guionistas que se decantan por el género del “milagro” laico.
Lo que ya no es tan lógico es que se relegue al olvido el campo de la religión, es decir, aquel que nos enseña que un Dios de amor y bondad realiza los sueños más fantásticos con cada hombre: los lleva a un Paraíso donde el milagro es el sustento cotidiano, porque se vive exclusivamente para amar.
Si se contara a los niños las gestas de Jesús de Nazareth, un Dios que tomó carne humana para liberarnos de la pesadilla del orgullo, un héroe que desafió la muerte para darnos una nueva vida, muchos se acercarían a Él y sabrían lo que es vivir una verdadera existencia heroica sin apartarse del día a día, sin guerras ni violencia.
Cristina Téllez, Barcelona, España
A los niños, cada vez desde que son más chiquitos, se los va familiarizando con personajes con un haber de cuentos o historias, músicas, vestimentas, bailes, costumbres o actitudes, frases, muñecos, libros, juegos, películas, series...; todo, producto de los efectos “atractivos” del mercadeo mundial bien estructurado, para que al menor, aunque todavía no sepa leer, le baste con verlos o escucharlos para que los señale con el dedo identificando a ese personaje “favorito”, el cual esconde millonarias ventas.
Desde hace un buen tiempo ya no son los personajes con apariencia humana hermosa (bellos cuerpos y rostros perfectos), ni los grotescos o rudos musculosos invencibles; sino que ahora también se da culto de atracción a monstruos, a seres contrahechos y con formas cadavéricas, fantasmagóricas o diabólicos, o de apariencia normal pero revestidos de fuerzas especiales que los hacen “todopoderosos”.
Y la ola modernista del consumismo mundial los reviste con “suavidad” acompañada de la supertecnología, ofreciendo toda una gama de artículos coleccionables y cosas hasta para uso de perros y gatos, como ropita de brujas al estilo Halloween, para hacer “lucir” a su mascota en ese “gran” día de “fiesta”.
Los padres, profesores y adultos en su mayoría, enseñan a los chiquillos dicha “onda moderna infantil”, vistiéndolos de calaveras, diablos, hechiceros...; mostrándoles videos, cuentos de brujería y fantasías de ese tipo; llevándolos a ver películas o celebrándoles festividades que nacieron de cultos a la muerte, a los espíritus de la oscuridad (como Halloween).
Padres y profesores dirán que lo hacen en el buen sentido, para una “sana” diversión de los niños; sin embargo, no puede ser bueno nada que tenga o haya tenido relación con prácticas no precisamente del bien, sino de brujería, de violencia, de enfrentamientos, etcétera –así esas prácticas se hubieran dado hace millones de años o sean inventos actuales del “ingenio sin malicia” de algún escritor, cineasta, creativo...–, pues igualmente seguirán teniendo esas lamentables raíces.
Por tanto, estaremos haciendo pisar a nuestros hijos aquellas mismas huellas, aunque el mercadeo de nuestros tiempos “dulcifique” todo eso con muñequitos, filmes “emocionantes”, “agradables” cancioncitas, “sanas” celebraciones y concursos, con “bonitos” disfraces, dibujitos animados, etcétera.
Si en la vida hay personajes con sus hechos buenos y hermosos (por ejemplo Cristo, su Madre, los santos, héroes cívicos, etcétera), ¿por qué no enseñarles lo que les será constructivo para el resto de sus días y les ayudará a formar sus mentes y, sobre todo, sus espíritus?
Esther de Macías, Guayaquil |
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| Fausto Lupera |
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Con profunda extrañeza leí la información publicada en el Diario EL UNIVERSO, página 3, primera sección del 9 de octubre del presente año, y originada en la Redacción de Quito, donde señalan: “Fiscal inicia instrucción contra Fausto Lupera”.
El asunto motivó mi presencia en la Corte Suprema de Justicia y en la propia Fiscalía General para averiguar la idoneidad y veracidad de lo informado por el Diario. Todo es una burda especulación.
No podemos confundir indagación previa con instrucción fiscal, más aún cuando toda resolución que dé inicio a una instrucción fiscal o a la formulación de cargos debe ser realizada en audiencia oral y pública, previa notificación de la Fiscalía al imputado, asunto que jamás se ha efectuado; de lo que se trata a mi entender es de judicializar la política, asunto muy grave, ya que estamos a las puertas de la acción legislativa y fiscalizadora por parte de la Asamblea. Cuidado intereses oscuros estén tratando de desprestigiar a la oposición.
De otro lado, jamás se puede realizar una acción legal por falsificación, sin el requisito de la prejudicialidad. Es decir, para que un documento sea declarado falso, un juez civil debe declarándolo como tal, según lo determina el artículo 40 del Código de Procedimiento Penal.
Así mismo, jamás pudo haber peculado, ya que Fausto Lupera no fue ordenador del gasto, tal cual lo certifica la propia Asamblea Constituyente, cuyo documento adjunto.
Fausto Lupera Martínez, doctor, Quito |
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| La calle Gómez Rendón |
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El tan postergado sueño del abuelo, ver modernizada su amada calle Carlos Gómez Rendón, me preocupa por la avanzada edad de él; más al comprobar día a día la abusiva invasión de negocios nada ortodoxos: casas de citas, de empeños; antros de juegos, moteles y disco-bares en el sector.
También hay mayor inseguridad ciudadana y la peor contaminación ambiental. Solo se mantiene la elegancia y la añorada tranquilidad en las dos primeras cuadras de su extenso recorrido, gracias a la regeneración urbana, no así en los otros tramos.
Su vecindad, que no desea mudarse, está conformada en buen número por viejos aportantes a las arcas del ayuntamiento por más de seis décadas, razón suficiente para exigir del Municipio un cambio de actitud hacia esta querida calle y, a la Policía, un mejor control del negativo asentamiento ocupacional que a todos perjudica.
También ganaríamos mucho si se prohíbe la incontrolable circulación del transporte de carga extrapesado, pues mantienen oficinas y bodegas cercanas a nuestra calle. El paso vehicular de esos automotores acelera el deterioro de la calzada y es causante de continuas roturas de la tubería madre del agua potable.
Pero a la otrora principal calle Gómez Rendón, tan olvidada en la actualidad, se la conoce además como “la calle de las manos maravillosas”, porque tiene talleres artesanales de guitarras, puertas, ventanas, muebles; también hay restaurantes, iglesias, escuelas y colegios. Esta arteria vital para la movilización hacia populosos barrios porteños necesita con urgencia regeneración total, prometiendo nosotros, los jóvenes moradores, darle el mejor cuidado y conservación.
Pamela Maritza Macías Mora, universitaria, Guayaquil |
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| Dolarización y pensión jubilar |
El IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social), desde cuando el país entró en el proceso de dolarización, viene liquidando las pensiones jubilares de sus afiliados que han cumplido el tiempo de servicio para jubilarse, el cual oscila entre los 30 y 40 años, con parámetros que causarían un perjuicio para el jubilado que hubiera empezado a trabajar en 1965 o en 1970, si se considera que desde el año 2000 cada dólar tiene una equivalencia de 25.000 sucres, paridad cambiaria con la cual también se configuró un perjuicio al jubilado.
Del año 2000 hacia atrás, las remuneraciones eran en sucres que indebidamente fueron convertidos a dólares con la misma paridad cambiaria de 25.000 sucres por dólar; al realizar los cálculos para obtener los sueldos promedios ganados por el jubilado durante todo el tiempo de servicio, se cometió una gran equivocación que perjudicó a quienes con sus aportes mantuvieron el sistema de seguridad social.
Para evitar este perjuicio, ¿no sería conveniente y necesario que la conversión de sucres a dólares de los sueldos anteriores al año 2000 se la realice con la paridad cambiaria del mes y año correspondiente a esos sueldos, cuyos datos e información se encuentran en el Banco Central del Ecuador? Así se evitaría que los jubilados se retiren con pensiones tan ridículas. ¿Cómo es posible que un sueldo de 2.500 sucres del año 1970, para el IESS sea equivalente ahora apenas a 10 centavos de dólar, cuando en la práctica, en aquel mismo año, ese sueldo era equivalente a 144 dólares aproximadamente? ¿No sería conveniente emprender una reliquidación justa, eliminando estas distorsiones y ampliando el techo de las pensiones jubilares?
Gustavo Chiriboga Castro, abogado, Quito |
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| Tráfico en Jujan |
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Soy usuario diario de la carretera Guayaquil-Babahoyo, en la que con el transcurso de los años se puede observar la mejoría que ha tenido y sigue teniendo.
Primero se comenzó con la concesión vial asignada por el Consejo Provincial del Guayas, y luego –al pasar Jujan la ampliación de cuatro carriles (que la comenzó el entonces prefecto de Los Ríos, ingeniero Jorge Marún, actual ministro de Obras Públicas) se trabajó hasta llegar a la ciudad de Babahoyo. Pero dentro de los avances viales anteriores y el que se hace en la actualidad –obras necesarias por el flujo en aumento del tráfico de esta vía principal que une la Sierra y la Costa– nos topamos con un impresionante cuello de botella en Jujan.
Hoy ya no es posible cruzar dicha población al mismo ritmo. Esto se debe al tráfico que debe soportar esta vía y que la “estrangula”, encontrándonos con una carretera de dos vías que cruza dicha población, la cual tiene un semáforo y permite el parqueo lateral en esta calle. Esto hace que se detenga el tráfico por esos motivos.
A ello se suma el hecho de que la población tiene su cementerio general a pocos kilómetros antes de llegar hasta ella, y cuando se realizan sepelios la vía se congestiona por horas.
Por los motivos expuestos, de la manera más urgente se debería construir un by pass para poder transitar más rápidamente por la mencionada vía, así como se lo ha realizado en Yaguachi, donde ahora el tráfico fluye sin ningún obstáculo.
Marco Ramírez Franco, Guayaquil |
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| Por Guayas y Los Ríos |
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Con asombro observo que sale mucha publicidad que hace alarde de que en la provincia del Guayas hay carreteras de primer orden, cuando hay caminos en pésimo estado.
Pasa la estación invernal y lo que se hace es un bacheo, pero cuando llega el primer invierno y el arreglo desaparece, vuelve el problema. Menciono como ejemplo la carretera Palestina (Guayas)-Macul (Los Ríos). Ojo: se paga peaje diario en Chivería, antes de llegar a Nobol, entonces debería arreglarse ese tramo con esos fondos.
Tampoco se hace nada en el tramo Macul-Vinces (provincia de Los Ríos).
Pedimos al economista Rafael Correa que tome cartas en este asunto y ordene una investigación exhaustiva sobre lo que pasa en esta importante vía.
Patricio Guerrero León |
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| La Ruta del Sol |
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En los últimos días del mes pasado tuve la oportunidad de viajar a la Costa ecuatoriana, por la famosa Ruta del Sol.
Viajé con unos compañeros de trabajo, desde Tucson, Arizona, con el objetivo de hacer un estudio de sitio. Como guayaquileño que soy, quise sentirme orgulloso pensando que el resto de la provincial del Guayas estaría en las mismas condiciones que mi bella ciudad, y me encontré con la desagradable sorpresa de que esta famosa ruta estaba llena de baches y huecos, por lo cual el trayecto nos tomó casi el doble de tiempo en llegar desde Manta a Guayaquil.
Tyrone J. Barbery, Tucson, Arizona, EE.UU.
Se leen (por lo menos desde el año pasado) quejas de que en la Ruta del Sol hay muchos rompevelocidades y tramos con baches, todo lo cual es peligroso para los conductores de vehículos. Arreglen ya el asunto.
Narcisa Cedeño, Guayaquil |
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El Colegio de Periodistas del Guayas inicia el jueves los cursos de Fotografía digital para principiantes, en 9 de Octubre 834 y Rumichaca. Teléfonos: 230-7293, (09) 956-1265. |
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