Materiales de mala calidad, abandono de obras y trabajos incompletos son los principales reportes.
Tener una casa de cemento con pilares resistentes para construir un segundo piso es el sueño que ha tenido desde hace más de 10 años Miriam García, una moradora del bloque 10 de Bastión Popular, en el norte de la urbe.
Ahora está desilusionada, luego de que el Gobierno la benefició este mes con el bono de la vivienda y ella constató que los materiales que usaban en la obra eran de mala calidad.
No es la única que reclama. Otras 39 familias de los bloques 9 y 10 del comité de vivienda Por un Futuro Mejor, grupo II, tienen la misma queja. Todos recibieron un bono de $ 3.600, con el que les construirían una casa de 36 m², con nueve pilares, que incluye sala-comedor, un baño y dos dormitorios.
Hay habitantes de ese sector, como Mercedes Moreno, que incluso han querido parar la construcción al ver cómo está quedando su casa. Su molestia se debe a la calidad de los materiales que se utilizan para levantar los pilares, los cuales, dice ella, no son “resistentes” ni le servirán para construir un segundo piso.
Según David Rendón, arquitecto que trabaja para inmobiliarias, las medidas de las varillas y estribos que se deben usar para los pilares son de doce y ocho milímetros, respectivamente, pero en Bastión construyen con varillas de ocho y estribos de cinco milímetros.
Adicional a ello, los moradores se quejan porque los obreros no colocan el cemento necesario en la obra. Una de las afectadas por esto es Miriam García, quien muestra cómo se desmoronan por pedacitos los pilares al tocarlos con el pie.
Ella y el resto de sus vecinas comentaron que firmaron un documento en el que se comprometen a reponer los sacos “adicionales” que los obreros colocan en sus casas para que la obra quede mejor.
“No puede ser que nos hagan esto. Hemos tenido que poner dinero de nuestro bolsillo”, dijo Rosa Correa.
Al ver lo que ocurría con sus vecinos, Guido Baque, de la manzana 1294, optó por construir él mismo su vivienda.
“Yo soy albañil y conozco mucho de construcción, y por eso sé que las casas no están quedando bien”, dijo Baque.
Agregó que ha gastado más de $ 800 en la construcción. “El Miduvi (Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda) nos debería entregar el dinero del bono a nosotros y no a la contratista, que nos da materiales de baja calidad”.
Asimismo, reclaman porque algunas casas han quedado a medio construir y en otras solo trabajan cuatro horas.
Los habitantes también se quejan porque los trabajadores quieren poner palos de madera en el techo para que sostengan las planchas de Eternit.
“Eso (madera) no va a resistir y en cualquier momento se nos va a venir abajo, ya que se puede llenar de polilla”, indicó Silvia Guaranda, del bloque 9.
Esta ama de casa agregó que los obreros les están pidiendo más de $ 60 para reemplazar la madera por correas metálicas. “No sabemos qué hacer, tenemos que ver de dónde sacamos plata para que nos pongan las correas”, dijo.
Esto pese a que en las especificaciones técnicas para la construcción de las viviendas que ha planteado el Miduvi se indica claramente que la cubierta será sostenida por correas metálicas.
Textual
Lo que se dijo
Julia Hernández
CONTROL
“El Miduvi debería controlar la forma en que están trabajando los contratistas, ya que están haciendo una mala obra”.