Un tribunal de Kabul conmutó la pena de muerte dictada contra un joven periodista afgano acusado de blasfemia contra el islam por una sentencia a 20 años de cárcel.
Sayed Perwiz Kambajsh, de 23 años, había sido condenado a la pena capital por un tribunal de la provincia de Balj (norte), tras un juicio en el que no contó con la asistencia de un abogado ni con el tiempo necesario para organizar su defensa.
La sentencia había provocado numerosas reacciones de indignación en todo el mundo, expresadas en cartas dirigidas al presidente afgano Hamid Karzai para que impidiera la ejecución del periodista.
En la audiencia de apelación, el 18 de mayo, Kambajsh se había declarado inocente y proclamado su fe musulmana: "Soy musulmán y no permitiré que se insulte a mi religión", afirmó.
"Me forzaron a firmar los documentos de la acusación. Fui torturado (por las fuerzas de seguridad), no tenía más alternativa que aceptar los cargos", denunció.
El periodista, de la comunidad chiita, trabajaba para una publicación local, Jahan-e Naw (Nuevo Mundo), mientras proseguía sus estudios universitarios.
Fue detenido el 27 de octubre de 2007 por haber distribuido a sus camaradas de clase un panfleto "insultante para el islam y con interpretaciones erróneas de versículos del Corán", según la acusación.
El joven había impreso artículos con intepretaciones del islam, relativas en particular a la condición de la mujer, divulgadas en un blog de internet.
La Constitución afgana adoptada tras la caída del régimen islamista de los talibanes a fines de 2001 defiende la libertad de expresión, pero está basada en la ley islámica (sharia). Su interpretación radical exige la pena de muerte por actos considerados contrarios al islam.