El futuro de la Constitución de Evo Morales se decidirá en las urnas el 25 de enero del 2009.
El anuncio del mandatario de Bolivia, Evo Morales, de no participar en una segunda reelección presidencial allanó ayer el camino entre el oficialismo y la oposición para la convocatoria del referéndum que permitiría la aprobación de la nueva Constitución y a la vez desactivó la amenaza indígena de tomarse el Congreso si es que no se daba luz verde a la consulta.
Congresistas del oficialismo y la oposición acordaron ayer llamar a consulta por la nueva Carta Magna, que incluye la reelección de Morales por una sola vez, anunció en conferencia de prensa el vicepresidente Álvaro García.
Morales encabezó ayer la marcha más grande que se recuerde en Bolivia, episodio final de una larga lucha por la convocatoria al plebiscito para poner en vigencia el proyecto constitucional de línea indigenista y socialista.
La tensión que marcó el comienzo de la jornada por las amenazas de los líderes de la marcha, empezó a ceder a medida que en el Congreso opositores y oficialistas anunciaban un acuerdo inminente, alcanzado -según varios dirigentes- por el compromiso de Morales de poder seguir en su cargo hasta el 2014 con una reelección después que se apruebe la carta magna. El mandatario pretendía dos reelecciones que le permitiría gobernar hasta el 2019.
“El Presidente, de una manera muy desprendida, ha planteado eliminar, en los hechos, la reelección”, señaló a la prensa el ministro de Desarrollo Rural, Carlos Romero, quien representó al gobierno en las negociaciones sobre el texto constitucional, donde el tema más discutido fue la reelección.
Poco después, y minutos antes del arribo del mandatario a la plaza de los palacios de Gobierno y Legislativo se anunció que oficialismo y oposición habían llegado a un acuerdo. El senador oficialista Félix Rojas dijo que los legisladores acordaron que el referéndum a la Constituyente será el 25 de enero del 2009, y en diciembre del mismo año se desarrollarán las elecciones generales.
La declinación de Morales a una segunda reelección tuvo el propósito de permitir un acuerdo con parlamentarios opositores para convocar al referéndum sobre una nueva constitución el cual debe ser convocado por dos tercios de los votos en el legislativo, pero ni los opositores ni los oficialistas cuentan con esa cantidad.
Sin embargo, la diputada Ninoska Lazarte, de la fuerza opositora Podemos, señaló que este acuerdo no es total ya que existe desconfianza por parte de los parlamentarios de esta agrupación. “ Es difícil creerle al gobierno. Ojalá respete este acuerdo y esperamos que los veedores internacionales garanticen que se le dé cumplimiento”, acotó.
El mandatario llegó a La Paz flanqueado por el líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes, y otros dirigentes sindicales nacionales y de grupos sociales.
“Esto es impresionante, esto no puede ser desoído por una minoría”, advirtió Morales, vitoreado por millares de simpatizantes alteños que luego se sumaron a la caminata, en un descenso final de 12 km hasta el corazón político boliviano.
“Es sin duda la marcha más grande de la historia de Bolivia, los cálculos iniciales de más de 200.000 marchistas han quedado pequeños en esta jornada”, dijo a reporteros el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, mientras radios manejaban cifras de hasta medio millón de manifestantes, sumando a los llegados de otros lugares del país.
Los líderes de la manifestación amenazaron con tomar el Congreso si no se aprueba la convocatoria al referéndum mediante el cual Morales quiere poner en vigencia una nueva Constitución de línea indigenista y socialista. “De aquí no nos movemos hasta tener la ley del referéndum, dijo el minero Montes, advirtiendo que, pese al anunciado acuerdo, los marchistas estaban listos para “una vigilia interminable frente al Congreso, si es necesario”.
Apuntes
CARTA MAGNA
Visión indígena y estatista
La nueva Constitución, principal propuesta política del presidente boliviano Evo Morales, es vital para consolidar su visión estatista e indígena, y además le permitiría ser reelegido, algo que la Carta Magna actual prohíbe.
Prohíbe latifundios
La nueva Carta Magna proporcionará más poder a los indígenas, prohibirá nuevos latifundios y consolidará el control estatal sobre la economía. El proyecto constitucional fue aprobado en diciembre del 2007 por una Asamblea Constituyente de la que la oposición se autoexcluyó.