- OCT. 21, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
A las 16:30 del pasado domingo, los restos de Celia Naula, de 65 años, quien fue arrastrada por un aluvión, aparecieron en las riberas del río Zamora.
A la mujer, quien por muchos años se dedicó a las labores del campo, la sorprendió hace más de una semana la creciente del río Zamora, después de que las cuencas hidrográficas de este afluente recibieran un aluvión que originó que las aguas se salieran de su cauce.
Los familiares de la occisa se trasladaron de inmediato hasta esa ciudad, para hacer el respectivo reconocimiento del cadáver y trasladarlo hasta Loja, en donde se lo veló y hoy será sepultado.
Mientras los familiares de Naula tratan de resignarse por la tragedia y reciben a más parientes, amigos y allegados de la decesada, que con ofrendas florales y tarjetas brindan el pésame a los deudos, el cuerpo de Julia Rosalía Benítez, de 47 años, quien también fue arrastrada por la misma corriente, aún no aparece.
Las labores de búsqueda han sido reforzadas por un can adiestrado para la detección de cadáveres que fue trasladado hasta el sitio de la tragedia desde Quito, sin embargo, aún no hay resultados positivos.
Los operativos de rescate se centrarán ahora en la vecina provincia de Zamora Chinchipe, al considerar que fue en esta zona donde se hallaron los restos de Naula.
Los familiares de la primera víctima agradecieron a los organismos de socorro que ayudaron en la búsqueda de los restos de su pariente.
La Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) local informó que en el barrio Jipiro Alto, tres viviendas quedaron afectadas a consecuencia de los continuos deslizamientos y que por eso las familias fueron evacuadas.
Los daños ocasionados, según reportes del Municipio, ascienden a $ 1’500.000.