- OCT. 21, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Un estudio con batidos de chocolate está ayudando a los científicos a comprender mejor cómo el cerebro y algunos genes influyen en la obesidad.
Las personas obesas se sentirían menos satisfechas con la comida por una mala respuesta en el circuito cerebral relacionada con el placer y comerían de más para compensar el menor placer, particularmente si portan una variación genética específica, indicaron investigadores de Estados Unidos.
Cuando una persona está comiendo el cuerpo genera dopamina, un químico presente en los centros cerebrales ligados a la recompensa. La cantidad de placer obtenida con la comida depende de los niveles de dopamina producidos.
Una serie de controles cerebrales mostró que las personas obesas tenían menor actividad en el estriado dorsal, la parte del cerebro que genera dopamina en respuesta a la alimentación, cuando tomaban licuados de chocolate, comparado con las personas delgadas.
Esta menor respuesta a los alimentos fue aún más pronunciada en quienes tenían una variación de un gen llamado TaqlA1, vinculado a la dopamina.
Quienes demostraron la respuesta cerebral más reducida a los batidos y también portaban esta mutación genética característica corrían más riesgo de aumento de peso poco saludable durante el año siguiente
“La evidencia de una mala respuesta (cerebral) que conduce a un incremento de peso futuro claramente parece sugerir que las personas están comiendo de más como consecuencia de esta recompensa disminuida que experimentan al comer”, dijo Eric Stice, del Instituto de Investigación de Oregón, que dirigió el estudio.