Mediante un comunicado publicado ayer en algunos medios impresos, la constructora brasileña Norberto Odebrecht defendió su gestión en el país y rechazó las decisiones del gobierno de Rafael Correa respecto de la cancelación de los contratos, la expulsión de la empresa y la militarización de sus instalaciones.
“Lo que debería ser una discusión técnica/comercial (...) acabó transformándose en motivo de decretos presidenciales que afectaron a personas no involucradas en el proyecto”, afirmó el gerente administrativo de la firma, Luis Batista Filho.
Aclaró que los contratos que estaban en ejecución fueron firmados o renegociados en el gobierno de Rafael Correa “y contaron con informes favorables de los organismos de control” del Estado ecuatoriano.
La empresa “está contribuyendo para el término de los contratos dentro del marco legal existente”.
Sobre las fallas de la central hidroeléctrica San Francisco, el gerente administrativo aseguró que “fue interrumpida para mantenimiento, procedimiento programado para proyectos de esa naturaleza”.
El funcionario indicó que las fallas en la hidroeléctrica pudieron ser consecuencia de varias causas: el proyecto, la construcción, la operación o hasta eventos de la naturaleza en referencia a la erupción del volcán Tungurahua.
Asimismo, Odebrecht señaló que una vez que se conocieron los problemas en la central se tomaron “inmediatamente” las medidas “correspondientes”, sin que se hayan realizado las “averiguaciones de las causas y las responsabilidades de todas las partes involucradas”.
“Odebrecth siempre ha estado y continúa a disposición del Gobierno ecuatoriano para que dichas averiguaciones sean realizadas por una institución independiente”, añadió.
La central dejó de operar, el pasado 6 de junio, por fallas geológicas en el túnel y un excesivo desgaste en el rodete de la turbina.
A través del Decreto 1348, el 23 de septiembre, la constructora brasileña fue expulsada del país por incumplir con sus contratos y el régimen ordenó la intervención urgente de San Francisco y de los proyectos Toachi-Pilatón, Carrizal-Chone, multipropósito Baba y el aeropuerto de Tena.
Rafael Correa
PRESIDENTE
“Este es un asunto entre un Estado soberano y una empresa privada que incumplió su contrato”.
Celso Amorim
CANCILLER BRASILEÑO
“No estoy diciendo que vamos a perder la paciencia, pero no se puede confundir paciencia con complacencia”.